Alfaro y el coronavirus: un relato no siempre ganador

Paloma Robles Muro

 

Para este ensayo realicé un análisis sociológico de la estrategia de comunicación de la lucha contra el covid–19 desde las cuentas de Twitter y Facebook del gobernador de Jalisco Enrique Alfaro Ramírez, de marzo a diciembre de 2020. En estas cuentas se refleja el funcionamiento, casi milimétrico, de la maquinaria de empresas de comunicación que apoyan al gobernador.

En la primera parte del artículo analizo la narrativa con la que se construyó la estrategia de comunicación del gobierno de Jalisco frente a la pandemia durante los meses de marzo a junio; tiempo en que se afianzó un modo de discurso unidireccional entre Alfaro y la ciudadanía, mediada por las redes sociales. En ese primer bloque de tiempo Alfaro ganó relevancia mediática, al convertir la gestión de la pandemia en una carrera contra las definiciones tomadas en el ámbito nacional. El ciclo virtuoso caracterizado por el tono retador que usó el gobernador, y que expongo en el segundo apartado del texto, se rompió en junio de 2020 con la muerte de Giovanni López, un muchacho que vivía en Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco, arrestado por no llevar cubrebocas y luego asesinado por policías municipales. El siguiente momento, y que se expresa en el tercer apartado, surge con la exigencia de #JusticiaParaGiovanni y la subsecuente represión policial a las manifestaciones ciudadanas los días 4, 5 y 6 de junio, lo que develó el estado real de las cosas en Jalisco. En este apartado analizo la comunicación del gobernador y el manejo desaseado de su discurso, evidenciando el vacío de sus alocuciones y la torpeza para conducir la crisis que demostró que el enemigo se encuentra dentro de casa.

En el último apartado hago un breve análisis de las estrategias seguidas de julio a diciembre, cuando la pandemia pasó a ser parte de la agenda rutinaria de gobierno. Termino con algunas ideas sobre el alcance del discurso político de Alfaro.

 

La construcción de un héroe

En toda historia de héroes se necesitan algunos elementos para convertirla en un verdadero clásico: un personaje, una promesa, una aventura, un enemigo al cual vencer; castigos para unos, regalos para otros y, al final, una moraleja. Y aunque la lucha contra el coronavirus esté en pleno apogeo, la historia que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, nos quiso contar en el primer periodo de marzo a junio de 2020 se parece más a un cómic de luchadores de coliseo: técnicos contra rudos, buenos contra malos.

Las definiciones públicas sobre el covid–19 quedaron delineadas en el año 2020 en más de 390 comunicaciones de la cuenta de Twitter @EnriqueAlfaroR, a partir de un relato ganador: la del héroe fuerte, luchando contra los embates que siempre vienen de fuera, “corrigiendo la plana” de sus adversarios, presumiendo en tercera persona que “somos muchos más” los que están a su favor; anunciando la aplicación de presupuesto público para ciertas áreas bajo la muletilla de “entrarle duro” a los temas de interés, sobre todo los económicos, por hacer alusión a algunas de las frases favoritas de Alfaro.

Si algo caracterizó el primer periodo de la crisis por covid–19, en los meses de marzo a junio, fue la inflexibilidad. La ruta de la comunicación de Alfaro para la gestión de la pandemia siguió un guion estricto dictado por la coyuntura, en el que el gobernador encabezó todas las acciones.

Las juntas de trabajo de los funcionarios, y en algunos casos las ruedas de prensa virtuales, se realizaron lejos de la prensa. La información de estos eventos se distribuía en las redes sociales oficiales del gobierno del estado y del mandatario estatal. De esas reuniones se hacía un registro visual y luego se elaboraban piezas editadas, a modo de notas periodísticas de no más de cuatro minutos, en las que se enfatizaba los mensajes que el equipo de comunicación de Alfaro consideraba importantes. Estas piezas, en su discurso, no vislumbraron, en ningún momento, ninguna clase de autocrítica.

Desde el 15 de marzo de 2020 se tomó la medida de cierre total de actividades económicas, educativas y recreativas durante cinco días con la finalidad de mitigar la crisis y evitar el aislamiento en los meses subsecuentes. La medida se consideró no solo apresurada sino ineficaz. Lo cierto es que a partir de entonces las medidas restrictivas de aislamiento se fueron endureciendo al punto de llegar a ser sancionable salir a actividades no esenciales y la obligatoria portación de cubrebocas: “Póntelo, póntelo, póntelo o habrá consecuencias”, señalaba el banner de Twitter y Facebook de Enrique Alfaro en los meses de marzo y mayo.

En el ámbito de la comunicación con la ciudadanía se privilegió la figura del gobernador por encima del secretario de Salud, Fernando Petersen Aranguren, y las medidas eran anunciadas por el propio Enrique Alfaro, quien tomaba la palabra; se elaboraron videos en los que salía a cuadro hablando a la cámara y dando indicaciones de carácter importante. Del 13 de marzo al 31 de diciembre de 2020 se realizaron 66 videos con ese estilo.

El relato de buenos y malos en la voz de Alfaro tiene como antecedente el 6 de diciembre de 2018, cuando el gobernador tomó posesión. Desde ese día se inició lo que él ha llamado “la refundación de Jalisco”. En el discurso de Alfaro, su llegada al gobierno del estado marcó un antes y un después, con lo que inauguró como forma de gobierno uno de los elementos narrativos universales: el de la fundación de una patria.

El retrato más fiel al argumento de la refundación es el poema la Eneida, de Virgilio. Eneas, el protagonista de la historia y sobreviviente de la guerra de Troya, intenta llegar a la tierra prometida en donde funda un nuevo imperio: el romano, no sin antes enfrentarse con valentía a los embates de la guerra y el amor, propios de su destino. En la Eneida la promesa de hacerse de una patria es una tarea que va más allá del individuo y se consagra en la comunidad que sigue al líder en toda su aventura, no sin demostrar en el camino falta de fe a la promesa y al líder. Eneas constantemente tiene que pelear con los suyos y convencerlos de seguir en el camino.

La historia de Eneas es la de cualquier líder político que busca ampliar los marcos de su discurso y acudir a la “tradición” haciendo del ejercicio de gobierno y de su palabra una fase más de un proyecto histórico amplio para legitimarse de manera inapelable, tal como lo expone el politólogo argentino Gerardo Aboy Carlés (2001, 64–68).

Y es que el discurso político ha vuelto a la palestra de la esfera pública como un elemento configurador del campo de las decisiones públicas. La pandemia restableció a la palabra como una herramienta de poder fáctico, que primero enuncia y luego acomoda las instituciones al discurso, ajustándose a lo que ha planteado el teórico italiano Roberto Esposito (2020), quien afirma que la amenaza por el SARS–CoV–2 ha generado un doble proceso: “la medicalización de la política y politización de la medicina”.

En ese esquema vimos a figuras como Enrique Alfaro, que intentaron mostrar un dominio total de la crisis a través del discurso político. En el caso del jalisciense su estrategia se basó en las redes sociales y apuntalada por una maquinaria propagandística, la cual estuvo aceitada en los últimos diez años a base de contratos a empresas de comunicación, que desde lo privado han venido definiendo el rumbo de lo público. Esta estrategia permitió que Alfaro volviera a la arena política como mejor sabe hacerlo: como opositor político; en este caso opositor al Gobierno Federal y a las medidas contra covid dictadas desde la Ciudad de México.

Para la gestión de la crisis por covid–19 los medios de comunicación locales dejaron de ser actores clave en la representación de las medidas tomadas para enfrentar la crisis de salud pública. El gobernador prefirió intensificar la comunicación política interpersonal (Larrosa–Fuentes, 2020, pp. 9–13) y su figura a cuadro se volvió un símbolo inequívoco de que había un supuesto control de la crisis de salud.

A la luz de los meses que siguieron, ahora sabemos que la crisis de salud en mayo era apenas visible, los casos de contagio eran muy pocos y la comunicación se centró en la rivalidad entre el gobierno federal y el gobierno de Jalisco por las pruebas rápidas, por la reconversión de espacios hospitalarios y por los tiempos para dictar las medidas de aislamiento en la población.

No es nueva en Alfaro la idea de una campaña de comunicación unidireccional y propagandística; una campaña que no promueve la producción del conocimiento público y que busca desvanecer el papel del trabajo crítico de las y los periodistas. Desde su cargo como alcalde de Guadalajara (2015–2017) Alfaro ha echado mano de esa idea de que los medios de comunicación locales son “mentirosos, chantajistas” (Marlo, 2020); las ruedas de prensa en su gestión municipal dejaron de existir y el entonces alcalde mandaba sus mensajes vía redes sociales evitando a la prensa local, salvo cuando fuera necesario aclarar —a su modo— algunas cuestiones.

En junio de 2017 Alfaro declaró: “Yo quiero ver a todos esos que escriben tantas cosas de mí, al periódico Mural, al NTR, a La Crónica, todas esas basuras, que escriben cosas todos los días, denigrando, ofendiendo, atacando. ¿Qué han hecho aparte de criticar, de atacar, de ofender, de mentir? Eso es lo que hay que cambiar” (El Diario NTR,  2019).

 

Alfaro contra el coronavirus

Al inicio de 2020 Enrique Alfaro no era un gobernador popular. Con apenas 15 meses de gobierno, su gestión se había desmoronado en la opinión pública. El 12 de marzo de ese año una encuesta de Consulta Mitofsky daba cuenta de que 71% de los jaliscienses reprobaba su gestión, colocándolo entre los 10 gobernadores de México peor evaluados.

El 15 de marzo, un día después de la publicación de estos resultados, el gobernador lanzó su primer tweet sobre la crisis de salubridad y dos días después canceló las actividades educativas de todos los niveles en el estado a través de un video transmitido por Twitter que fue visualizado por más de 94 mil personas. Luego, el 20 de marzo, Jalisco fue el primer estado en lanzar la suspensión de actividades económicas y recreativas por cinco días; el video obtuvo 2.1 millones de visualizaciones y convirtió así la batalla contra el virus en una carrera contra el Gobierno Federal por ir adelante en las medidas de contención de la pandemia y sus efectos económicos.

El heroísmo pandémico de Alfaro se alejó de la patria prometida de la Eneida y siguió más bien un guion de película de El Santo, en las que siempre hay un monstruo que enfrentar y el enmascarado pone el cuerpo para protegernos del mal.

Pero no hay que olvidar que la tierra prometida, como narrativa, requiere de una lucha colectiva. Lo que sorprende es que las batallas de Enrique Alfaro siempre hayan sido individuales y solo compartidas con un grupo de amigos, como en las películas de El Santo. Su clan de “socios”, como los llama él, lo integran su jefe de gabinete, Hugo Luna; el alcalde de Guadalajara, Ismael del Toro y el exsenador de Jalisco por Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda; todos contemporáneos suyos, todos ávidos de poder, todos técnicos que luchan contra los rudos.

La sociedad de amigos se acompaña de tres empresas de comunicación que dan forma a sus anhelos políticos: Euzen, La Covacha, gabinete de comunicación, e Indatcom, que de acuerdo con una revisión de transparencia para este artículo, de los cheques emitidos a esas empresas en el año 2020 se registraron pagos por 14.8, 14.9 y 34.7 millones de pesos, respectivamente, que suman un total de más de 64.4 millones de pesos gastados para labores de difusión de las acciones del gobierno de Alfaro, sin licitación expresa.

Euzen elabora las estrategias y narrativas de comunicación, que se ejecutan, la mayoría de las veces, en videos manufacturados por la empresa La Covacha, que se difunden en redes sociales, pautadas con presupuesto público por el tercer consorcio, Indatcom. Un negocio redondo que ostenta Rafael Valenzuela, otro de los aliados de Alfaro.

Los socios y las empresas de comunicación que han acompañado a Enrique Alfaro como diputado local (2007–2009); como alcalde de Tlajomulco (2010-2011); como candidato a gobernador y luego líder del partido Movimiento Ciudadano en Jalisco (2012–2013); como presidente de Guadalajara (2015–2017) y también como gobernador de Jalisco (2018– ) son los autores de esta historia, que intentaron afianzarla a modo de relato entre justos y pecadores. Su cuidada narrativa no es más que una trama de grupo, lo cual les permite tomar relevos australianos, como en la lucha libre, para asumir distintos cargos públicos en distintos tiempos.

En la revisión de la cuenta de Twitter (@EnriqueAlfaroR) y de Facebook (www.facebook.com/EnriqueAlfaroR) del 15 de marzo al 31 de diciembre se observa cómo La Covacha y otras productoras aliadas elaboraron 49 spots publicitarios que reforzaron tres ideas: el orgullo jalisciense, la reactivación económica y la amenaza de cerrar todo y apretar el “botón de emergencia”. Además, en las redes sociales del gobernador se publicaron un total de 51 videos de ruedas de prensa y otras acciones de su gabinete, más otros 208 tweets con fotografías en el mismo periodo.

Fueron pocas las publicaciones exclusivamente escritas, casi todas llevaron imágenes con las que se buscó reforzar la idea de esfuerzo y orden. Pero destacó el mensaje del 23 de abril, cuyo cuyo contenido fue polémico. En un nuevo guiño a la facción más conservadora de sus seguidores el gobernador declaró lo siguiente:

Estaba en Casa Jalisco, en donde la gente me puso para ser gobernador, estaba en el lugar en que siempre soñé estar. Dios había decidido que me tocara estar al frente de esta crisis en mi estado por alguna razón y entendí que no nos iba a dejar solos […] Es por los que están sufriendo y por los que están cuidándonos. Es por la gente consciente que cumple con su responsabilidad y también por los pendejos que siguen sin entender (Publicación en Facebook, Enrique Alfaro Ramírez, 23 de abril de 2020, 6:40 pm).

La publicación de Facebook obtuvo 59 mil reacciones y fue compartida 14 mil veces. El desfase en su discurso intentaba hacernos saber que, aunque estaba dando todo por sus gobernados, también renegaba, se cansaba y eso le daba permiso para vituperar a quien no se alineaba a su idea de orden.

Sus declaraciones dieron pie a una entrevista a escala nacional con Denisse Maerker en el programa estelar de noticias de Televisa. La lucha de Alfaro contra el coronavirus vino acompañada de una estrategia de difusión en medios nacionales e internacionales como la otorgada a Mario González para CNN en español el 26 de marzo y la última de 2020 a Carlos Loret de Mola el 3 de diciembre en LatinUs.

Según el recuento hecho para este artículo, desde el 15 de marzo al 31 de diciembre se realizó un total de 67 entrevistas en medios de comunicación. De esas conversaciones con la prensa, solo 21 de ellas se otorgaron a medios de comunicación de Jalisco. De ellas, llama la atención la entrevista otorgada a la periodista local Claudia Rebeca “Becky Reynoso” para Televisa Guadalajara el domingo 7 de junio. El encuentro con ella se dio en medio de la crisis por el escándalo de Giovanni López, el joven albañil de Ixtlahuacán de los Membrillos asesinado el 5 de mayo por policías municipales luego de haber sido detenido por no portar cubrebocas (Rosas, junio de 2020); “Póntelo, póntelo, póntelo o habrá consecuencias”, una consigna surgida en el palacio de gobierno y que le costó la vida. La entrevista en Televisa Guadalajara sirvió a Enrique Alfaro como espacio, libre de críticas, en donde pudo exponer su versión sobre lo ocurrido:

Lo que vivió nuestro estado en los últimos días no fue un asunto menor. No estamos hablando de marchas y manifestaciones, estamos hablando de que Jalisco recibió una embestida brutal de grupos de interés… de intereses difíciles de identificar, que construyeron una historia, que construyeron una estrategia, que buscaban que hubiera muertos en Jalisco.

La declaración del mandatario en esa entrevista dejó entrever que las manifestaciones habían sido orquestadas por grupos políticos antagónicos desde la Ciudad de México.

 

Giovanni, la muerte que rompió el hechizo

El antecedente de la muerte de Giovanni data del 19 de abril. En un video con 400 mil vistas Alfaro dejó en claro que el confinamiento se volvía obligatorio. A partir de ese día solo se permitió salir de casa para actividades fundamentales y con cubrebocas, bajo el riesgo de ser multado o encarcelado por no hacerlo. Desde ese día fuimos testigos de varios abusos, como el de los policías de Tlaquepaque, que detuvieron de forma violenta a un hombre que caminaba a comprar víveres y no llevaba cubrebocas; lo mismo para el director de la preparatoria del municipio de Chapala, que fue detenido y golpeado por no poder demostrar que se dirigía a su domicilio. En estos acontecimientos se observó que los policías municipales no estaban entrenados para cuidar a la ciudadanía.

La noticia del asesinato de Giovanni causó conmoción en las redes sociales. En esos días la esfera digital ya ardía por las movilizaciones en Estados Unidos del movimiento #BlackLivesMatter. Con el hashtag #JusticiaparaGiovanni la sociedad civil de Jalisco expresó su inconformidad por las políticas restrictivas del gobierno de Jalisco. La rabia saltó a las calles y hubo movilizaciones afuera del Palacio de Gobierno la tarde del jueves 4 de junio. Fuimos testigos de la brutalidad policial en la detención de decenas de jóvenes que asistieron a la marcha. La violencia de la policía se recrudeció el día 5 de junio, cuando de nuevo jóvenes salieron a protestar a las afueras de la Fiscalía General del Estado por la liberación de los detenidos del día anterior y que fueron víctimas de desaparición forzada por parte de policías ministeriales, quienes, montados en camionetas sin placas, encapuchados y con armas de fuego, palos de madera y bates detuvieron ilegalmente en las inmediaciones de la fiscalía a más de 80 jóvenes que asistían a la concentración (Robles, 2020).

La primera gran fisura en el discurso de Enrique Alfaro se abrió. Y es que del 3 al 7 de junio la comunicación del gobernador se enredó, todo el planteamiento narrativo del héroe que lo puede todo quedó resquebrajado con la violencia policial y la criminalidad con la que actuaron los policías ministeriales. Su salida a la crisis se dio en cuatro desastrosos actos:

Quiero decirles a las y los jaliscienses, de frente como siempre lo he hecho, que a mí también me duele, que también a mí me indigna y me da rabia que pasen estas cosas en México. Yo también quiero #JusticiaParaGiovanni y quiero justicia para todos los ciudadanos y haré todo lo que esté en mis manos para que eso suceda (Hilo de Twitter, Enrique Alfaro Ramírez, 4 de junio de 2021, 13:53 pm).

Por la noche, y después de las violentas detenciones de jóvenes que ejecutaron los policías estales, y tras el intento de quemar a un policía a manos de un supuesto manifestante, el tono de Alfaro fue otro y atizó los ánimos de la gente al decir que detrás de las movilizaciones había otros intereses políticos:

Esos hechos ponen en evidencia que detrás de todo lo que está sucediendo, en este caso en Jalisco, hay intereses muy precisos y muy puntuales, construidos desde la Ciudad de México, desde los sótanos del poder, que lo que buscan es dañar a Jalisco, no a su gobierno necesariamente, dañar a nuestro estado, lastimar a nuestro estado en un momento difícil como el que estamos viviendo en medio de una emergencia sanitaria (videomensaje de la cuenta de Facebook de Enrique Alfaro Ramírez, 4 de junio de 2020).

El 5 de junio, en rueda de prensa convocada a las 9 de la mañana con el fiscal y el secretario de seguridad, el tono del gobernador permaneció beligerante; las manifestaciones habían sido orquestadas por gente de fuera

De estos 20 masculinos (detenidos) tenemos al menos cuatro de ellos originarios de otros estados, y al menos cuatro de ellos, también, con antecedentes penales. […] La información que teníamos es que, justamente, lo que intentaban algunos, de las personas que se infiltraron y que generaron esta situación, era precisamente que la policía reaccionara y que hubiera un problema relacionado con el uso de la fuerza de la policía. Tuvimos que aguantar. Era un momento muy complicado, de mucha tensión, y creo que se actuó correctamente, pero de manera evidente, después de lo que vimos ayer, la instrucción y, por supuesto, la ruta que se va a seguir, es que, ante cualquier acto de provocación de este tipo, la policía va a seguir actuando con mucha prudencia, con mucha sensatez, pero no vamos a permitir que se ponga en riesgo la seguridad y la integridad (Facebook, Enrique Alfaro Ramírez, 5 de junio de 2020).

La prudencia y la sensatez de la que hablaba no concordaba con la brutalidad de los policías la tarde del jueves 4 de junio. Al día siguiente, en la concentración afuera de la Fiscalía del Estado durante la tarde del 5 de junio, lo peor estaba por venir. La sociedad jalisciense fue testigo de la desaparición forzada de al menos cincuenta jóvenes que fueron bajados del transporte público y perseguidos en las calles para detenerlos ilegalmente, encerrarlos en jaulas; fueron amenazados de muerte y luego aventados a las orillas de la ciudad, con riesgo de no volver a casa.

El día 6 de junio la desaparición forzada de más medio centenar de jóvenes era noticia nacional y el tono de guerra cambió, pero antes de asumir su responsabilidad el gobernador Alfaro prefirió acusar en un video, en el que de nuevo sale a cuadro, que su propia fiscalía había sido tomada por el crimen organizado. No volvió hablar de los “sótanos del poder”:

[…] los hechos, los acontecimientos del día de ayer, responden a una línea de investigación sumamente preocupante. La posibilidad de que el mando policiaco, mando de la policía ministerial y elementos de esa corporación que actuaron ayer de esa manera, pudieran haberlo hecho por instrucciones surgidas de otra fuente (videomensaje de Facebook, Enrique Alfaro Ramírez, 6 de junio de 2020).

¿Quién dio la orden y quién dio esta instrucción? Evidentemente no fue el Fiscal del Estado, tenemos certeza de eso. Lo que tenemos, también, es la obligación de investigar si esta instrucción surgió de algún lado que tenga que ver con grupos de la delincuencia […] Existen elementos y datos que nos hacen pensar la posibilidad de que en las manifestaciones que puedan darse el día de hoy o en las próximas horas, pueda infiltrarse la delincuencia organizada para generar un problema mayor. Les pido a todos, a todos los jaliscienses, que actuemos con sensatez, que nos demos cuenta de dónde estamos parados (videomensaje de Facebook, Enrique Alfaro Ramírez, 6 de junio de 2020).

Las detenciones arbitrarias de jóvenes con pinta de manifestantes siguieron hasta el sábado 6 de junio, cuando en medio de la presión mediática que lo hacía ver como un autócrata, el gobernador decidió liberar a todos los jóvenes detenidos. Pero el trauma de haber sido brutalmente retenidos y amedrentados después en sus domicilios, bajo el supuesto de “revisar que estuvieran bien” (en entrevista para Televisa Guadalajara con Becky Reynoso, 7 de junio de 2020), dejó cicatriz profunda en una nueva generación de jóvenes que decidieron expresar su inconformidad y que quedará en la memoria de Jalisco como uno de los peores atropellos a los derechos humanos.

“El soberano es quien decide sobre el Estado de excepción”, planteaba en 1927 el teórico Carl Schmitt en su tratado sobre El concepto de lo político, lo que el filósofo italiano Giorgio Agamben (2014, pp. 25) actualizó al afirmar que “el Estado de excepción” no se presenta como efecto de una guerra en la que se suprimen los derechos, sino como un “paradigma de gobierno” cada vez más “dominante en la política contemporánea” y que revive las atribuciones del poder ejercido por los monarcas; un poder unipersonal, que en la teoría política se denomina “el poder del soberano”.

Haber hecho obligatorias y sancionables las medidas provisorias por covid–19 y de la protesta social un motivo de riesgo a la vida y de abuso policial fue, en efecto, una técnica de gobierno que implicó difuminar las normas vigentes, las democráticas. Porque salir de la casa y ser reprimido por no llevar cubrebocas o desaparecido por estar en desacuerdo con la violencia policial es reflejo del ejercicio de un gobierno autoritario, ensimismado en el yo, y no un proceso propio de un Estado garantista.

La inconstitucionalidad de las medidas definió un paradigma de gobierno, si no nuevo, restaurado, que revivió la autocracia priista de los años setenta que no permitía oposición ni críticas y el autoritarismo de la fallida guerra contra el narco, que habilitó la supresión de derechos fundamentales bajo el imperativo “del hacer morir” a los enemigos y “dejar vivir” (Foucault 2000, p. 218) a quien no oponía resistencia a los mandatos del régimen calderonista. A Enrique Alfaro y su equipo de comunicación les faltó visión histórica, sensibilidad humana y les sobró ego.

No es menor tener un gobernador que por ganar adeptos y lograr así colarse en la agenda pública nacional como un actor de relevancia esté dispuesto a todo, incluso a suprimir derechos fundamentales como la protesta o acusar de infiltración del narco para contener a la población.

Pero la vanidad tiene un límite, y la crisis por el asesinato de Giovanni enredó aún más la trama inicial de buenos contra malos y dejó entrever la incapacidad para resolver los problemas dentro de su propio equipo ante la imposibilidad de hacerse cargo de que el enemigo está en casa. La comunicación del gobernador llegó a un límite inimaginable, y esa idea de orden que tanto labró en los primeros meses de pandemia quedó expuesta y vaciada de sentido, dinamitando así las posibilidades —al menos cercanas— de ser un contendiente real en la carrera por la presidencia de México.

 

Del líder al administrador

Tras la crisis por el asesinato de Giovanni, la narrativa y la forma de hacerse presente en la esfera digital cambió. De finales de junio a diciembre de 2020 las medidas de confinamiento continuaron, pero ya no como acciones extraordinarias, sino como parte de una rutina de gobierno que hacía el conteo semanal de contagiados.

Cuatro cosas caracterizaron el manejo de la crisis sanitaria en ese periodo. La primera, que pasamos de medidas restrictivas a un modelo de cuidado y de responsabilidad individual:

Con la adaptación del semáforo nacional a criterios diferenciados por entidad, en Jalisco podemos seguir con la reactivación gradual de nuestra economía, pero ojo, esto no es señal para bajar la guardia. Conoce lo que sigue en esta fase de responsabilidad individual (Twitter,  Enrique Alfaro Ramírez, 26 de junio de 2020).

Segunda, las acciones de contención de la crisis sanitaria y su comunicación se concentraron en la “reactivación económica”, en la que comerciantes volvían a abrir sus negocios de forma escalonada. La figura semántica “reactivación económica” aparece en 66 de sus tweets emitidos entre abril y diciembre. En ese periodo la ciudadanía quedó representada por élites económicas con las que Alfaro entabló un diálogo continuo.

Gracias al equipo que hemos sabido hacer entre Gobierno, la iniciativa privada y la ciudadanía, la gran mayoría de las actividades económicas en nuestro estado se han reactivado, pero hay algunos otros giros que, por la pandemia, no han podido abrir sus puertas (Twitter,  Enrique Alfaro Ramírez, 16 de octubre de 2020).

Tercera, la crisis sanitaria se volvió en un conteo semanal de cifras dadas a conocer por la mesa de salud. Sin embargo, a la par de la estrategia económica, los contagios se dispararon y mostraron cifras muy graves en octubre, cuando se instrumentó el primer “botón de emergencia”, otro de los conceptos más repetidos entre julio y diciembre (25 veces, véase la tabla 2.1).

Mientras países como Alemania, Francia y España anunciaron que retomarán medidas drásticas como el confinamiento total o parar en seco su economía, en Jalisco estamos actuando a tiempo y con responsabilidad para no llegar a esos extremos. De eso se trata el #BotónDeEmergencia. Aquí no hay paro total ni toque de queda. Por 14 días, de lunes a viernes, de 6 a. m. a 7 p. m., las actividades económicas seguirán como están. Es a partir de las 7 de la noche y durante 2 fines de semana cuando las actividades se restringen a lo esencial (Twitter,  Enrique Alfaro Ramírez, 28 de octubre de 2020).

Cuarta, la diatriba de rivalidad contra las políticas federales de atención a la crisis por coronavirus quedó integrada en una figura nueva llamada “Alianza Federalista”, en la que Alfaro descargó su lucha contra el gobierno federal y, agrupándose con los gobernadores de oposición, creó un bloque político que utilizó la pandemia como eje de articulación para ciertas agendas de gestión pública, pero sobre todo para hacer frente a las declaraciones del presidente de México.

La Alianza Federalista hacía trabajo espejo con las mesas ciudadanas en las que discutía los mismos temas, pero en lo local, como la discusión del regreso a clases, la compra de vacunas o el pacto fiscal.

No hay certeza del alcance político del grupo ni ha habido transparencia en cuanto a los objetivos de este bloque “federalista”. En 2020 se realizaron siete reuniones presenciales y el gobernador Alfaro dedicó 18 comunicaciones en Twitter para hacer el seguimiento del avance de sus acciones.

 

Conclusiones

El discurso político se colocó en el centro de la gestión de la pandemia en todo el planeta. Las definiciones tomadas en cada rincón del mundo fueron distintas, y podríamos evaluar su respectiva efectividad. En cuanto al resultado del relato creado en Jalisco, concluyo que, aunque el gobernador se dirigió siempre a la ciudadanía en primera persona y de tú a tú, descalificó a quien no se alineó a su idea de orden, sobre todo tratándose del confinamiento obligatorio y, en un segundo momento, contra quien expresó su inconformidad por el caso Giovanni.

El equipo de comunicación de Alfaro en la pandemia recurrió al branding o la construcción de marca por medio de hashtags para cada una de las políticas relativas a la gestión de esta, entre ellas #5DíasEnCasa, #PlanJaliscoCovid–19, #FaseCero, #RadarJalisco, #JaliscoSinHambre, #PlanProtege, #ReactivaciónEconómica, #BotóndeEmergencia, #AlianzaFederalista, #JaliscoResiste. Pero la efectividad de sus propuestas quedó en suspenso pues no fueron transparentes ni sus resultados ni sus objetivos específicos, solo se conocieron las metas generales que fueron cambiando conforme a la coyuntura.

Enrique Alfaro optó en todo momento en hacer alianzas solo con las élites económicas y políticas, y aunque su comunicación en redes sociales iba dirigida al ciudadano se valió de algunos medios de comunicación nacionales —por encima de los locales— para hacer eco a sus definiciones respecto a la pandemia.

Para la gestión de la pandemia la prensa local dejó de ser un actor clave en la representación del discurso político. El gobernador prefirió intensificar la comunicación política interpersonal (Larrosa–Fuentes, 2020) pero no logró contener la acción colectiva, pues pese al riesgo de ser contagiados salieron en masa a las calles para exigir justicia por Giovanni.

La violencia policial rompió la ficción de héroe y hombre fuerte que combate el virus y se pulverizó frente a la realidad de Jalisco. Además, dejó en evidencia el rostro criminal del Estado, que no necesitó spots publicitarios para hacerse presente en la opinión pública y que en cuestión de minutos logró detener y desaparecer físicamente a más de 80 jóvenes inconformes con las políticas restrictivas y el abuso policial. No hubo hashtag que salvara la conversación; liberar a los presos fue la medida que mitigó los daños a la imagen del gobernador, pero no resarció el daño causado a la ciudadanía.

Por último, la unidireccionalidad en la comunicación de Alfaro de julio a diciembre se mantuvo, pero, al hacer responsables a la ciudadanía respecto de la acción colectiva y dejar en manos de ella la prevención del contagio, el gobernador renunció a su papel de líder moral y asumió uno más de tipo gerencial, que tomaba decisiones en grupo y conforme a datos, una versión de sí mismo que lo hacía lucir como un demócrata. Del caudillo, ungido por dios para combatir al virus, no quedó nada.

 

Referencias

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Agamben, Giorgio (2014). Estado de Excepción Homo Sacer, II, I. Buenos Aires: Adriana Hidalgo.

El Diario NTR (6 de febrero de 2019). «Enrique Alfaro está obligado a tolerar el escrutinio público». Recuperado de https://www.ntrguadalajara.com/post.php?id_nota=118790.

Esposito, Roberto (24 de marzo de 2020). “Biopolítica y coronavirus”. Filosofía & Co. Recuperado de https://www.filco.es/biopolitica-y-coronavirus/

Foucault, Michel (2000). Defender la sociedad. Curso en el Collège de France (1975–1976). México: Fondo de Cultura Económica.

Larrosa–Fuentes, Juan S. (julio–diciembre de 2020). “Political Talk, Conversation, Discussion, Debate, or Deliberation? An interpersonal Political Communication Definition and Typology”. Global Media Journal México 17(33), pp. 1–19.

Marlo, Mario (2 de diciembre de 2020). “Gobernador de Jalisco llama mentirosos y chantajistas a medios de comunicación que critican su gobierno”. ZonaDocs. Recuperado de https://www.zonadocs.mx/2020/02/12/gobernador-de-jalisco-llama-
mentirosos-y-chantajistas-a-medios-de-comunicacion-que-critican-su-gobierno/

Robles, Paloma (13 de junio de 2020). En Guadalajara, ¿se cometieron levantones o desapariciones forzadas? A dónde van los desaparecidos. Recuperado de https://adondevanlosdesaparecidos.org/2020/06/13/en-guadalajara-se-cometieron-levantones-o-desapariciones-forzadas/

Rosas, Tania (3 de junio de 2020). “Jalisco: Por no usar cubrebocas, policía lo detiene y lo regresan muerto”. LatinUS. Recuperado de https://latinus.us/2020/06/03/por-no-usar-cubrebocas-policia-lo-detiene-lo-regresan-muerto/

Schmitt, Carl (2014). El concepto de lo político. Madrid: Alianza Editorial.

Análisis de la cobertura de la pandemia de covid–19 en portadas de seis portales informativos de Jalisco

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Hernán Muñoz Acosta

 

Durante 2020 los medios de comunicación del mundo se enfrentaron a un reto sin precedentes al realizar la cobertura de la crisis de salud que representó la amenaza del SARS–CoV–2 y mantener al tanto a una ciudadanía diversa en condiciones de acceso a la información y al conocimiento desiguales.

La cantidad de noticias publicadas durante el año de la pandemia fue formidable, lo cual ha provocado que incluso instituciones como la misma Organización Mundial de la Salud hayan puesto la mirada en el fenómeno ahora denominado infodemia y señalado la cantidad de información disponible como una de las causas de su rápida expansión (OMS, 2020).

La toma de decisiones oportuna ante el avance de la pandemia emergió como una prioridad, así como una demanda por parte de sectores amplios de la población. En este contexto, los medios de comunicación locales cobran importancia por su facultad de mostrar a las personas el impacto de la crisis cómo las decisiones asociadas a ella afectan en su entorno inmediato.

ETIUS, Observatorio de Comunicación y Cultura, se ha dedicado a estudiar el panorama local de medios en la última década, por lo que con la llegada de esta emergencia nos preguntamos ¿qué enfoques y características tuvo la cobertura de la pandemia de covid–19 en Jalisco en los portales de medios impresos de mayor circulación en la zona metropolitana de Guadalajara?

Las respuestas a esta interrogante permitirán conocer mejor el sistema local de medios durante una coyuntura, pero también son construidas como una aportación desde la vocación ciudadana del observatorio por procurar el derecho a información completa y de calidad en el estado de Jalisco, así como la formación de audiencias críticas y responsables.

Esta investigación se llevó a cabo en el contexto del Proyecto de Aplicación Profesional ETIUS Comunicación y Cultura del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y contó con el trabajo de estudiantes de licenciatura que ayudaron a diseñar los instrumentos, ejecutar el monitoreo, así como la sistematización y el análisis de los datos obtenidos.

 

Metodología

Como universo consideramos toda la cobertura escrita que hicieron los medios informativos digitales en el estado de Jalisco sobre la pandemia por covid–19. Los recursos y el tiempo disponible para realizar el estudio llevaron a la necesidad de definir una muestra intencional que consistió en la información publicada por los portales informativos de medios impresos de mayor circulación en el Área Metropolitana de Guadalajara.

Este trabajo muestra el resultado de un proceso de observación en medios de comunicación realizado durante el mes de junio, en el verano de 2020, a tres meses del anuncio de la Organización Mundial de la Salud de la pandemia por SARS–CoV–2,[1] así como de las primeras medidas del Gobierno de Jalisco para el distanciamiento social.

Dado el grado de alcance y la cantidad de noticias publicadas en medios locales de Jalisco como resultado de esta coyuntura global, a partir de las conclusiones de una observación libre en el PAP, se decidió enfocar la observación solo a las noticias principales buscando el equivalente a lo que serían las noticias “de portada” de seis sitios web noticiosos del estado, con la finalidad de tener evidencia de las piezas informativas consideradas prioritarias para los medios analizados, además de hacer una muestra que sintetizara el panorama informativo en cuestión.

Para la inclusión de piezas informativas en este trabajo se establecieron los siguientes criterios:

    1. Que la pieza hablara sobre la pandemia por covid–19 o aspectos relacionados explícitamente con ello en el titular.
    2. Que la noticia estuviera en el lugar más destacado en la página de inicio o home del sitio web en cuestión, como cabezal o portada digital.
    3. Que la pieza ocupara mayor espacio visual en relación con las otras notas colocadas en la portada.
    4. En el caso de haber más de una noticia que ocupara un espacio destacado se tomó un orden de prioridad visual de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo en la pantalla que se visualizara la información.

Con los criterios anteriores se hizo un monitoreo en el periodo del 1 al 30 de junio de 2020 que diera espacio a la capacitación de un equipo de trabajo que cursaba el periodo de verano en el ITESO, el cual consta de ocho semanas.

En este monitoreo Se localizaron 76 piezas informativas de los portales El Informador, El Occidental, El Diario NTR Guadalajara, Milenio Jalisco, Mural y 44lab (udgtv.com).[2] Todas ellas de tipo informativo —es decir, notas periodísticas o reportajes—, sin que hubiera piezas de opinión encontradas con este método.

 

Resultado de la observación

Durante el mes se realizaron un total de 180 ejercicios de observación individuales en 30 días de monitoreo, en los que se compilaron 76 “primeras planas” relacionadas con el tema, y por cada una de ellas se elaboró una ficha de monitoreo con información que fue filtrada y procesada después en una hoja de cálculo.

En un conteo final estos medios locales publicaron cantidades similares de noticias principales relacionadas con covid–19 en el periodo ya mencionado. Milenio Jalisco acumuló 19 piezas durante el mes que cumplieron con los criterios; El Diario NTR Guadalajara sumó 14, en tanto que El Occidental tuvo 13 piezas, El Informador 11, 44Lab 10 y Mural nueve. Podría precisarse que para futuros ejercicios de observación se podría considerar una comparación de cifras como estas con las noticias no relacionadas en espacios similares.

Para responder a la pregunta sobre el enfoque que tuvieron las coberturas se hizo una clasificación de forma inductiva, identificando construcciones similares de la información, a partir del contenido de las notas completas que se analizaron. Estas categorías son las siguientes.

Ciencia y salud: Categoría amplia con noticias relacionadas con la estadística, la salud y los avances científicos en relación con la pandemia. Aquí se incluyen los conteos de casos.

Política y gobierno: Piezas informativas que detallan acciones emprendidas desde el gobierno para el control y acción sobre la pandemia.

Sociedad: Noticias desde la perspectiva de las prácticas de la vida diaria, así como cuestiones relacionadas con los cambios en los hábitos y actividades de la gente.

Economía: Información sobre el impacto de la pandemia en el marco económico, el mercado y la iniciativa privada.

Cultura: La dimensión simbólica, artística, educativa y de entretenimiento.

 

Tópicos y categorías en las noticias destacadas

Visto que la categoría de ciencia y salud es en la que se clasificaron la mayor parte de las notas y donde se agrupan las piezas que recuperan la estadística en el avance epidemiológico, así como las actualizaciones sobre casos particulares y focos rojos en la entidad, de la totalidad de las piezas recuperadas, aquellas que se ajustan a esta descripción son casi un tercio (29.26%).

Una explicación para el dominio de este enfoque es que, durante este periodo, el aumento de casos de infectados y muertes fue un asunto recurrente en los titulares de portada, con textos similares y de redacción predeterminada con modificaciones cotidianas de redacción muy sutiles en la parte de las cifras. Como ejemplo los titulares “Jalisco notifica 81 casos nuevos y ocho defunciones por covid–19” (Milenio, 2 de junio) y “En un día Jalisco notifica 27 muertes y 388 enfermos por covid–19” (El Occidental, 11 de junio).

Una forma de visualizar el amplio margen con el que este enfoque se impone a otros durante el periodo observado es a partir de la elaboración de una nube de palabras en la que se representan las repeticiones de palabras en los titulares con un mayor tamaño de letra en la visualización. Así, las palabras “Jalisco”, “Covid” y “casos” podrían ser parte de un titular típico en esta investigación.

Después de las anteriores, las noticias que mostraron un énfasis en la perspectiva de política y gobierno fueron las más extendidas. En esta categoría se agrupan aquellas en las cuales las noticias de portada reportan sobre decisiones tomadas desde instancias gubernamentales
relacionadas con el avance de la pandemia, así como aquellas que muestran la opinión de actores de gobierno u otras instancias y partidos políticos sobre la gestión de la crisis.

Como ejemplo de lo anterior están las piezas “Pandemia será responsabilidad de la población: Alfaro” (El Diario NTR Guadalajara, 12 de junio), “Ante alza en casos de covid–19, cero tolerancia en reapertura” (El Informador, 4 de junio de 2020); mientras que Milenio Jalisco no publicó ninguna noticia en esta categoría, El Diario NTR Guadalajara y Mural mostraron este énfasis en más ocasiones, con seis piezas cada uno.

La siguiente categoría agrupa a las noticias sobre economía, que acentuaron sobre todo las medidas para la reapertura de negocios, la afluencia a zonas comerciales y la opinión de las cámaras y organizaciones de comercio sobre las medidas de distancia, manejo y cierre de locales. Titulares de noticias de este tipo son: “Formalizan alianza Bajío–Centro–Occidente de gobernadores para reactivar economía” (El Occidental, 17 de junio de 2020) y “Abren plazas, permanecen cerrados bares, antros y spas” (44Lab, 15 de junio).

En medida mucho menor a las anteriores aparecieron las noticias sobre sociedad, que en general se enfocaban en la recuperación de reportes sobre aglomeraciones y en general dar seguimiento al cumplimiento de las medidas por parte de la ciudadanía, como “Pese a horarios escalonados, abarrotan camiones” (El Informador, 23 de junio); “Cada vez más ciudadanos relajan las medidas preventivas de Covid–19” (El Occidental, 30 de junio) o reseñas personales sobre ciudadanos en el confinamiento, como “‘Frustra que no les importe’: familia confinada” (El Informador, 13 de junio).

 

Actores y fuentes

Para una mejor comprensión del enfoque que tuvieron las noticias seleccionadas también se identificó a los actores principales, tanto personas como instituciones, con la intención de hacer visibles a los portavoces de las noticias relacionadas con la pandemia y la diversidad de aquellos.

Las voces más replicadas por los medios observados fueron las de instituciones públicas, con presencia como actores principales en 44 de las 76 piezas. La Secretaría de Salud Jalisco fue el actor principal de las piezas informativas, con 17 apariciones, 20% del total estudiado.

También desde el gobierno el tipo de actor que se observó como actor principal de las notas en tercer lugar es el de los funcionarios públicos, con 11 piezas, con tres portadas con Enrique Alfaro Ramírez, gobernador del estado, como actor principal.

En cuanto a la ciudadanía retratada como actor principal de las piezas se observaron menos casos. En general estos titulares tratan sobre contagios y personas que realizan actividades, ya sea retomándolas tras la relajación de medidas, o bien omitiendo las recomendaciones de sana distancia, coincidiendo casi en su totalidad con aquellas piezas agrupadas en la categoría de sociedad.

Entre los actores menos citados, cuatro menciones como actores principales representan a la iniciativa privada: la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), la iniciativa privada de Jalisco y los mercados de la zona metropolitana de Guadalajara. Para finalizar, solo en dos ocasiones se hizo referencia en estas noticias de portada a académicos como actores principales, que corresponden a los urbanistas del Estudio 3.14 y el Colegio de Anestesiólogos de Jalisco.

Se contaron las fuentes utilizadas para cada texto incluyendo entrevistas, testimonios, boletines, ruedas de prensa, documentos y consultas de transparencia. En promedio, en el corpus seleccionado se utilizaron 1.6 fuentes por pieza. Debe destacarse que el modelo de fuente citada más extendido es la recuperación de declaraciones oficiales citadas entre comillas, por ejemplo, de los comunicados emitidos por la Secretaría de Salud Jalisco.

 

Conclusiones

Guiarse por las noticias destacadas en los portales de noticias observados muestra que la cobertura de la pandemia no encuentra en los medios de Jalisco mucha diversidad en su manejo. En cuanto al tipo de temas que se abordaron del mes observado, estos no fueron mucho más allá de estadísticas y conteos reportados por las autoridades estatales y federales.

Como referencia de otros temas que se podrían abordar, una conclusión parcial está en la misma definición de las demás categorías, que son representaciones de otros enfoques que podrían complementarse con los casos más típicos de cobertura.

Algunas noticias protagonizadas por actores de entornos académicos o de la sociedad civil organizada no fueron suficientemente relevantes para los medios observados como para que aparecieran de forma destacada en sus portales, lo que coloca a las instituciones públicas y sus funcionarios como los principales enunciadores de los discursos que llegan a estas plataformas. Queda más allá de los límites, pero como oportunidad de investigación futura, conocer las implicaciones de este dominio en términos prácticos.

De igual forma, queda testimonio del poco eco que se hace en estos medios de otro tipo de actores: se podría preguntar qué implicaciones tiene en términos de calidad de la información un panorama en el que se dé voz a académicos o miembros de la sociedad civil considerando la importancia del conocimiento para la toma de decisiones en emergencias como la pandemia.

 

Referencias

Ante alza en casos de covid–19, cero tolerancia en reapertura (4 de junio de 2020). El Informador. Recuperado de https://www.informador.mx/jalisco/Ante-alza-en-casos-de-COVID-19-cero-tolerancia-en-reapertura-20200604-0020.html

Chávez, V. (14 de junio de 2020) Abren plazas, permanecen cerrados bares, antros y spas. UDGTV. Recuperado de https://archivo.udgtv.com/noticias/abren-plazas-permanecen-cerrados-bares-antros-spas/

“Frustra que no les importe”: familia confinada (13 de junio de 2020). El Informador. Recuperado de https://www.informador.mx/jalisco/Frustra-que-no-les-importe-familia-confinada-20200613-0011.html

Gobierno del Estado de Jalisco (2020). Enrique Alfaro pide a los jaliscienses quedarse en casa próximos 5 días para evitar meses de aislamiento por covid–19. Boletín. Recuperado el 20 de febrero de 2021 de https://www.jalisco.gob.mx/es/prensa/noticias/102823

Jalisco notifica 81 casos nuevos y ocho defunciones por covid–19 (2 de junio de 2020) Milenio.  Recuperado de https://www.milenio.com/politica/comunidad/coronavirus-jalisco-suman-2-mil-766-casos-151-
fallecimientos

López, I. (2020). En un día Jalisco notifica 27 muertes y 388 enfermos por Covid–19. El Occidental. Recuperado de https://www.eloccidental.com.mx/local/en-un-dia-jalisco-notifica-27-muertes-y-388-enfermos-por-covid-19-pacientes-coronavirus-contagio-5354197.html

Organización Mundial de la Salud (2020). Aplanemos la curva de la infodemia. Recuperado el 20 de febrero de 2021 de https://www.who.int/es/news-room/spotlight/let-s-flatten-the-infodemic-curve

Organización Mundial de la Salud (2020). covid–19: cronología de la actuación de la OMS. Recuperado de https://www.who.int/es/news/item/27-04-2020-who-timeline—covid-19

Paláu, M.S. y Larrosa–Fuentes, J. S. (2014). Manual para la observación de medios. Guadalajara: ITESO.

Pese a horarios escalonados, abarrotan camiones (23 de junio de 2020). El Informador. Recuperado de https://www.informador.mx/jalisco/Pese-a-horarios-escalonados-abarrotan-camiones-20200623-0024.html

Ramírez, V. (17 de junio de 2020). Formalizan alianza Bajío–Centro–Occidente de gobernadores para reactivar economía. El Occidental. https://www.eloccidental.com.mx/local/formalizan-alianza-bajio-centro-occidente-de-gobernadores-para-reactivar-economia-5377478.html

Ramírez, V. (30 de junio de 2020). Cada vez más ciudadanos relajan las medidas preventivas de Covid-19. El Occidental. Recuperado de: https://www.eloccidental.com.mx/local/noticias-ciudadanos-relajamiento-medidas-preventivas-coronavirus-covid-19-5433850.html

Rodríguez, L. (12 de junio de 2020). Pandemia será responsabilidad de la población: Alfaro. El Diario NTR Guadalajara. Recuperado de  https://ntrguadalajara.com/post.php?id_nota=150082

 

[*] Investigadores: Anais Herrera Guzmán, Alejandra García Marín, Enrique Segura González, Paula Ramírez Seedorf, Mónica Teposte González, Alexis Eduardo Rodríguez Orozco y Luis Carlos Ascanio Vázquez

 

[1]     En su portal oficial se anuncia una cronología que recupera la fecha en que se realizó la declaratoria oficial de estado de pandemia: https://www.who.int/es/news/item/27-04-2020-who-timeline—covid-19.

[2]     Estos medios tienen una versión impresa y son los sitios web de los periódicos con más circulación en el ámbito local.

 

Presentación

2020: el año de la pandemia

 

Juan S. Larrosa–Fuentes

 

Resulta imposible, o al menos muy difícil, imaginar el texto introductorio de un informe anual que glosa lo ocurrido en 2020 y que no comience recordando que fue el año de la pandemia. Aunque el virus del SARS-CoV–2 comenzó a dispersarse hacia finales de 2019, la pandemia causada por covid–19 tomó fuerza en 2020. Esta contingencia sanitaria obligó a muchos países del mundo a hacer paros totales de actividades y largas cuarentenas, aceleró los procesos digitales en ámbitos políticos, económicos y culturales, provocó crisis económicas nunca vistas en los últimos cien años y, sobre todo, causó la muerte de millones de personas.

En el ámbito de la comunicación la contingencia provocada por covid–19 también tuvo importantes repercusiones. Ante la novedad del virus la comunicación pública fue una de las armas fundamentales para combatir la crisis epidemiológica que enfrentó la sociedad (Larrosa–Fuentes, 2020). Los gobiernos tuvieron que poner en marcha estrategias de comunicación cotidianas y constantes para informar a la población sobre las medidas que debían adoptar frente a la nueva realidad. En México esto pudo observarse en las conferencias de prensa vespertinas organizadas por la Secretaría de Salud, comandadas por el doctor Hugo López–Gatell y que fueron transmitidas por televisión terrestre, así como diversos canales de comunicación digital. En otros países hicieron lo propio y produjeron sistemas de información para llegar a toda la sociedad.

En este contexto, medios de comunicación y periodistas se vieron ante tareas y dilemas titánicos. Por una parte, tuvieron que ayudar a los gobiernos a distribuir la información oficial sobre el desarrollo de la pandemia, así como de las medidas que se tomaron para enfrentarla,  por otra, ejercer una función crítica frente a los órdenes de gobierno y cuestionar las estrategias de combate a la pandemia, así como aquellas destinadas a tratar la salud de las personas que enfermaron en este periodo. Además, hubo periodistas que se jugaron la vida en su trabajo cotidiano. Algunos pudieron trasladar sus actividades periodísticas al mundo en línea. Sin embargo, aquellos que continuaron realizando actividades presenciales y de comunicación cara a cara con sus fuentes, tuvieron que arriesgar su salud con tal de seguir haciendo su trabajo. Al momento de escribir estas líneas, y de acuerdo con la organización Press Emblem Campaign, en México habían muerto 119 periodistas por covid.[1]

Por si no fuera poco, los medios de comunicación enfrentaron una nueva crisis económica que atajó desde varios frentes. La economía global colapsó en 2020 y el Producto Interno Bruto (PIB) de la mayoría de los países se fue a pique. Los precios del petróleo se desplomaron. Durante meses buena parte del comercio internacional se ralentizó y en algunos sectores sufrió paros totales. Esta complicada situación hizo que disminuyera la inversión en publicidad en todo tipo de medios de comunicación, lo cual repercutió directamente en sus finanzas. Según el académico y periodista experto en economía de los medios, Vidal Bonifaz (2020), entre enero y octubre de 2020 la inversión publicitaria en México cayó en 24.5%. Además, empresas de la radiodifusión reportaron importantes caídas en sus ingresos. Por ejemplo, Grupo Radio Centro vio reducidas sus ganancias en 40%, Televisión Azteca 19% y Televisa 7% (Bonifaz, 2021).

En especial, el sector de medios impresos se vio afectado por la recesión económica, pues tuvo una disminución de sus ingresos de 15% (Bonifaz, 2021). Aunque los porcentajes en sus caídas fueron menores que en el sector audiovisual, la crisis económica pegó más fuerte a esta industria por el constante declive de sus finanzas en las últimas décadas. Los periódicos en México reportaron una caída en su circulación de 11% (Soto Galindo, 2020) porque durante las cuarentenas las personas dejaron de salir a la calle y, por consiguiente, muchos impresos dejaron de venderse. A lo largo del país, varios periódicos dejaron de circular algunas semanas o meses, otros dejaron de imprimirse los siete días de la semana, otros imprimieron menos páginas de lo acostumbrado.

La crítica y compleja realidad que trajo la pandemia tuvo su correlato en Jalisco. Para poder documentarla, en etius les presentamos cuatro apartados que muestran algunas de las consecuencias en un contexto global del derecho a la información y el sistema de medios local. El informe abre con un capítulo de Hernán Muñoz Acosta acerca de los resultados del monitoreo de medios que durante 2020 hicieron estudiantes del Departamento de Estudios Socioculturales. Estas observaciones muestran cómo fue que los medios de comunicación locales abordaron el tema de covid. Además, menciona que muchos medios se limitaron a reportar estadísticas de contagios y decesos, pero sin profundizar en el problema de la pandemia. También es notoria la poca aparición de académicos y científicos y la numerosa presencia de políticos y servidores públicos—una realidad que refuerza previas observaciones a la prensa local, en la que la cobertura tiende a ser dominada por fuentes y actores oficiales.

Enseguida, Paloma Robles Muro hace un crítico recuento y análisis de las estrategias de comunicación pública y política del Gobierno del Estado de Jalisco para enfrentar la pandemia. En este trabajo Robles se centra en observar el discurso de Enrique Alfaro Ramírez en Facebook y Twitter. A diferencia de otros gobernadores, Alfaro decidió asumir la vocería de la estrategia en todo momento, lo cual trajo una centralización comunicativa y discursiva. El texto muestra cómo la comunicación política fue cambiando a lo largo de 2020, así como los yerros de una estrategia que sirvió para enfrentar a la pandemia, pero también para oponerse políticamente a los adversarios del gobernador de Jalisco.

Presentamos también un trabajo de José Bautista Farías donde glosa y evalúa de manera crítica cuáles fueron las reacciones en materia de transparencia y producción de información pública del Gobierno del Estado de Jalisco durante la pandemia. En este texto podemos observar que el gobierno jalisciense hizo un gran esfuerzo para publicar información relacionada con la pandemia: abrió un sitio web específico para el tema, montó centros telefónicos de información y adoptó una actitud proactiva para divulgar información al respecto. Sin embargo, también tuvo un lado oscuro, en especial por la suspensión de los procedimientos administrativos en materia de transparencia durante marzo de 2020 a febrero de 2021. Esta medida, sin duda, afectó el derecho a la información de los jaliscienses.

En un tema también relacionado con la pandemia, Rodrigo Sosa Guzmán hizo una investigación para conocer cómo es que los periodistas locales, especialmente del Área Metropolitana de Guadalajara, vivieron la pandemia y cuáles fueron los retos que esta contingencia trajo para su trabajo de producir y difundir información. Su texto “El impacto de la pandemia en las prácticas periodísticas locales” despliega, a través de entrevistas a periodistas locales, lo difícil que fue hacer el trabajo de reporteo mientras había una alta transmisión del virus; además, documenta que algunos periodistas fueron despedidos por esta contingencia sanitaria y otros vieron reducidos sus sueldos a la mitad.

Aunque la pandemia acaparó la vida de la humanidad, el planeta siguió girando y la vida continuó su marcha. En ese sentido, como se expresa coloquialmente, “hubo vida” más allá de la contingencia, la cual tuvo, además, el efecto de desplazar e incluso borrar cuestiones importantes de la agenda pública. Si eliminamos la coyuntura pandémica de 2020 como un método para iluminar otros asuntos importantes, encontramos que las marchas y protestas feministas fueron de gran trascendencia en ese año. En el caso particular de Jalisco, una semana antes de la primera cuarentena, en marzo de 2020, tuvo lugar una de las marchas feministas más importantes en la historia del estado, la cual fue parte de una larga lucha desarrollada desde años atrás y vinculada con movimientos globales como el #MeToo.

En este contexto, al comité editorial de ETIUS le pareció relevante incluir un trabajo que abordara la dimensión comunicativa de los movimientos sociales que reivindican los derechos humanos de las mujeres. Por ello, les ofrecemos el texto “Encontrar las grietas: medios de comunicación y movilizaciones feministas en Guadalajara durante 2020”, de Carmen Díaz Alba, Jessica Carolina Correa Ochoa y Susana Larios Murillo, que presenta un interesante análisis textual sobre cómo la prensa escrita retrató al movimiento feminista en cuatro movilizaciones distintas que se llevaron a cabo en 2020, y muestra las distorsiones que esos medios de comunicación hacen en su cobertura sobre estas manifestaciones; concluye mostrando otras formas de hacer periodismo a través del trabajo en medios independientes.

En 2020 también pudimos observar una tendencia negativa en el mercado laboral periodístico local. Como en otros años, fue uno en el que muchos periodistas perdieron su empleo y otros más vieron mermadas sus condiciones laborales por la crisis económica provocada por la pandemia, pero también debido a la larga tendencia de precarización de este mercado laboral. Para seguir documentando esta tendencia, la cual se ha detallado en trabajos publicados en informes anteriores (Blas Alvarado, 2012, 2013), en esta ocasión Frida V. Rodelo presenta “El lado visible de los procesos de cambio en el periodismo contemporáneo: los despidos múltiples en las organizaciones informativas de Guadalajara”. Se trata de un trabajo académico, producto de las investigaciones de la doctora Rodelo en los últimos años. El texto documenta los despidos de periodistas que ocurrieron en 2020, aunque va un paso más allá y conceptualiza las distintas razones por las cuales los periodistas tienen malas condiciones laborales y por qué son despedidos. En sus conclusiones menciona que los despidos múltiples se deben pensar en un contexto de cambio organizacional de las industrias periodísticas locales.

En otro orden de ideas, el informe 2020 presenta el análisis “Tres partidos distintos y un solo Sistema Jalisciense de Radio y Televisión”, de Bernardo Masini Aguilera. Este trabajo se une a otros monográficos publicados en los informes anuales del observatorio, en el que el tema central es el análisis de una de las unidades del sistema de medios local. En este caso, Masini presenta una cronología del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión, el cual es muy útil, pues en una decena de cuartillas sintetiza la vida de este medio público fundamental para la vida pública del estado. Sin embargo, el texto va más allá de una mera cronología descriptiva del medio y ofrece una mirada crítica pues, por una parte, analiza al medio a partir de los estándares internacionales que se marcan para los medios públicos desde el sistema internacional de derechos humanos, y, por otra, construye esa cronología en contrapunto de los cambios político–partidistas en el estado de Jalisco de los últimos treinta años.

Para finalizar, en el apartado “Las y los que se fueron”, presentamos breves semblanzas biográficas de personajes pertenecientes al mundo del derecho a la información y los medios de comunicación en Jalisco y que perdieron la vida durante el año en cuestión. En 2020 fallecieron Carlos Crôtte, quien fuera la voz de Sixto, y Guillermo Lares Lazaritt, locutor de radio de gran trayectoria en Jalisco. En el caso del primero, Dulce Figueroa Santana presenta una entrañable narración de la trayectoria de quien diera vida a Sixto, un títere de color azul que aparecía con regularidad en la televisión tapatía de los años ochenta y noventa en el extinto Canal 6. En el caso del segundo, Elisa Gutiérrez Cisneros da cuenta de la vida de Guillermo Lares Lazaritt, quien se hiciera famoso y popular por su personaje Don Justo Preciso.

La finalidad del informe sobre Medios de comunicación y derecho a la información en Jalisco es documentar las coyunturas críticas sobre estas materias a lo largo de un año. Una tarea compleja, en primer lugar, porque el trabajo entraña consignar todas las coyunturas que ocurren durante el año en el estado. Aunque en el comité estamos atentos a la agenda diaria es muy probable que algunas se nos escapen de registrar. En segundo lugar, esta tarea implica buscar a personas que puedan documentar tales coyunturas en un texto escrito. Por estas dos razones hay asuntos que no están presentes en el Informe, pero que son importantes. A continuación, mencionamos algunos.

En el caso de la radio destaca que el periodista Enrique Toussaint dejó su programa radiofónico Cara a cara en el 91.5 de fm y su lugar fue ocupado por Jonathan Lomelí. Además, en ese año concluyó el programa radiofónico Imagen Jalisco conducido por Diego Petersen, Alejandro Sierra y Augusto Chacón, y lo trasladaron a Así las cosas en WRadio Jalisco. En este movimiento Toussaint se convirtió en jefe de información de Imagen Jalisco y comenzó a conducir el noticiario nocturno de esa estación radiofónica. Asimismo, luego de 26 años, la periodista Gabriela Aguilar dejó de laborar en la estación Zona 3 Noticias (91.5 fm), en donde se desempeñó como reportera, conductora de espacios noticiosos y jefa de información. Meses después de su salida Aguilar anunció su participación en la conducción de un nuevo noticiario en Heraldo Radio Jalisco.

En el caso de la televisión también hubo movimientos. A finales de octubre de 2020 en Guadalajara se pudo sintonizar a través del canal 8 de televisión terrestre los contenidos de La Octava. Además, en la última parte del año hubo cambios importantes en Televisa Guadalajara, pues Miguel Ángel Collado y Becky Reynoso dejaron de laborar en esa empresa luego de una larga carrera periodística. Semanas después se anunció que Jaime Barrera, exdirector de Milenio Diario Jalisco asumió la conducción del noticiario nocturno de Televisa Guadalajara.

En la sección de “Las y los que se fueron” nos faltó documentar que el 13 de diciembre falleció el periodista Rubén Bautista, quien fuera acreedor al Premio Estatal de Periodismo a la Excelencia en 2019, otorgado por el Foro Nacional de Periodistas, capítulo Jalisco. En este informe no pudimos presentar una semblanza sobre este periodista, pero valgan estas líneas para recordarlo y hacerle un pequeño homenaje.

 

Referencias

Blas Alvarado, P. (2012). Las condiciones laborales de los periodistas en Guadalajara. En J. S. Larrosa–Fuentes (Ed.), Medios de comunicación y derecho a la información en Jalisco, 2011 (pp. 65–73). Guadalajara: ITESO.

Blas Alvarado, P. (2013). 2013: Un año marcado por despidos en diversos periódicos de Guadalajara. En M. M. S. Paláu Cardona (Ed.), Medios de comunicación y derecho a la información en Jalisco, 2013 (pp. 157–171). Guadalajara: ITESO.

Bonifaz, V. (28 de octubre de 2020). Cae 24.5% el mercado mexicano de publicidad en el periodo enero–agosto. La Rueda de la Fortuna. Recuperado de  https://ruedadelafortuna.com.mx/2020/10/28/cae-24-5-el-mercado-mexicano-de-publicidad-en-el-periodo-enero-agosto/

Bonifaz, V. (8 de marzo de 2021). Reportes financieros de las empresas de medios en 2020. La Rueda de la Fortuna. Recuperado de https://ruedadelafortuna.com.mx/2021/03/08/reportes-financieros-de-las-empresas-de-medios-enero-en-2020/

Larrosa–Fuentes, J. S. (2020). Comunicación pública del gobierno federal mexicano en el contexto del covid–19. Análisis Plural, 233–245. Guadalajara:  ITESO. Recuperado de https://analisisplural.iteso.mx/2020/10/18/comunicacion-publica-del-gobierno-federal-mexicano-en-el-contexto-de-covid-19/

Soto Galindo, J. (11 de octubre de 2020). Periódicos de México: Covid agrava al enfermo crónico. El Economista. Recuperado de  https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Periodicos-de-Mexico-covidagrava-al-enfermo-cronico-20201011-0010.html

 

[1]     Datos obtenidos de la página web https://www.pressemblem.ch/-1.shtml Recuperado el 24 de agosto de 2021.

 

ETIUS Observatorio de Comunicación y Cultura

Sistemas de Comunicación

 

El ITESO a través de ETIUS Observatorio de Comunicación y Cultura busca promover entre su comunidad educativa nuevos espacios de construcción de conocimiento mediante proyectos de observación / investigación / difusión / vinculación como una forma de atender algunos desafíos que le plantea la vida social y sus entornos.

ETIUS Observatorio de Comunicación y Cultura opera desde la primavera de 2018 en el Departamento de Estudios Socioculturales. Este observatorio capitaliza la experiencia y aprendizajes de más de 10 años de Q ITESO: Análisis Crítico de Medios.

Se define como un proyecto universitario articulador de la producción académica que se realiza en programas educativos de licenciatura y posgrado, en el que participan estudiantes y profesores en los procesos de construcción de conocimiento sobre problemas del acontecer sociocultural y sociopolítico. Se distingue por centrar sus observaciones en los fenómenos comunicativos que los constituyen. Mediante proyectos específicos que atienden coyunturas, ETIUS busca la construcción de sentido en los procesos de formación académica y profesional de cara a necesidades de conocimiento socialmente pertinente.

ETIUS mantiene la línea de observación sobre los sistemas de comunicación, e incorporó como objetos de su trabajo los relacionados con lo socio–ambiental, el periodismo, los procesos electorales y la publicidad, con el objetivo de contribuir y participar en el debate académico y público para la transformación de la significación de la realidad social que promueva prácticas orientadas al logro de una sociedad más justa, humana y digna.

Los resultados del trabajo de este observatorio pueden ser consultados en etius.iteso.mx, y los informes Medios de Comunicación y Derecho a la Información en Jalisco, publicados desde 2008 a la fecha,  pueden descargarse en: informedemedios.iteso.mx.

Comité Editorial

Graciela Bernal Loaiza es licenciada en Ciencias de la Comunicación y maestra en Política y Gestión Pública por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Fue coordinadora del Programa en Ciencias de la Comunicación de 1999 a 2002 en esa casa de estudios. Actualmente es profesora titular del ITESO, adscrita a la Unidad Académica Básica Sistemas de Comunicación, Información y Democracia del Departamento de Estudios Socioculturales. Es representante del ITESO en la Red Derecho a la Información y Democracia de la Asociación de Universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL). Fundadora del Capítulo Jalisco de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información y su presidenta de 2013 a 2015. Es coordinadora de ETIUS Observatorio de Comunicación y Cultura del ITESO.

Susana Herrera Lima es profesora investigadora del Departamento de Estudios Socioculturales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Doctora en Estudios Científico Sociales por el ITESO, en el área de Comunicación, Cultura y Sociedad. Maestra en Comunicación de la Ciencia y la Cultura por el ITESO. Líneas de investigación: comunicación pública de la ciencia; comunicación y medioambiente; ciencia, tecnología y sociedad. Miembro del Programa Formal de Investigación en Estudios Socioculturales. Participa en proyectos interdisciplinarios de investigación sobre problemas de Agua y Territorio en el Grupo de Estudios del Agua del ITESO, en el Observatorio de Comunicación y Cultura coordinando la línea de comunicación y medioambiente, en proyectos de comunicación pública de la ciencia con participación ciudadana. Fundadora y coordinadora de la colección de libros De la Academia al Espacio Público, que reúne trabajos de investigación en comunicación pública de la ciencia. Miembro de la Red Public Understanding of Science and Technology (PCST), de la International Environmental Communication Association (IECA), de la Red Waterlat y de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (Somedicyt). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México.

Jorge Alejandro Narro Monroy es profesor numerario del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), adscrito al Departamento de Formación Humana. Es licenciado en Filosofía y Ciencias Sociales y maestro en Política y Gestión Pública. Fue consejero electoral en el Consejo Local (estatal) del Instituto Federal Electoral (IFE) durante los procesos electorales de 2000, 2003 y 2007. Pertenece al Capítulo Jalisco de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) y al Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad). Fue fundador del desaparecido diario Siglo 21, donde se desempeñó como editor de la sección de información local.

Diego Armando Mejía Picón es licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). En 2010 se inició en el periodismo en el semanario universitario Cruce y en
el análisis de las estructuras mediáticas en Q ITESO: Análisis Crítico de Medios. Hizo prácticas profesionales en el diario El Informador. De 2012 a 2017 colaboró para los diarios guanajuatenses Correo y Am/Al Día, y desde 2017 pertenece a la Subdirección de Formación Integral de la Universidad Tecnológica del Norte de Guanajuato, donde se desempeña como docente.

Pedro Mellado Rodríguez es periodista con 45 años de trayectoria profesional en medios de la Ciudad de México, Jalisco, Sinaloa y Estados Unidos. Ha sido reportero, jefe de información, jefe de redacción, editor, subdirector y director, así como editorialista, conductor de programas de radio y televisión, y coordinador de equipos de investigación periodística. Su columna “Puntos y Contrapuntos” se ha publicado desde hace 34 años en distintos medios. Actualmente conduce en Radio Metrópoli el programa “Política en Directo” y publica su columna en la plataforma digital partidero.com. Es profesor en la Licenciatura de Periodismo y Comunicación Pública en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), en Guadalajara. Tiene estudios de Derecho por la Universidad de Guadalajara.

Guillermo Orozco Gómez es profesor Titular y director del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara. Especializado en Pedagogía por la Universidad de Colonia, Alemania (1977). Maestro y doctor en Educación (1988) por la Universidad de Harvard. Es Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y del Sistema Nacional de Investigadores, nivel 3. Responsable de la Cátedra UNESCO–UNAOC–MILID: Media and Information Literacy and Intercultural Dialogue para América Latina. Ha sido Catedrático UNESCO de Comunicación Social en las Universidades Javeriana de Colombia (1996) y Autónoma de Barcelona (2001). Es catedrático Humanitas por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Cocoordinador internacional del Programa Obitel: Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva. Ha escrito más de 80 artículos y capítulos de libros, es autor o coautor de 20 libros y coordinador de más de 20. Sus últimos libros: Televidencias: comunicación, educación y ciudadanía (2014, que se tradujo al portugués), Al filo de las pantallas (2015), TvMorfosis 6: gestión y consumo de contenidos digitales. Nuevos modelos (2017).

Rosalía Orozco Murillo fue periodista. Es licenciada en Letras y Maestra en Comunicación por la Universidad de Guadalajara. Coordinó la Licenciatura en Periodismo en el Centro Universitario de la Ciénega (Cuciénega) de la Universidad de Guadalajara (2008 a 2010). Dirigió el Centro de Formación en Periodismo Digital (febrero 2011 a septiembre 2019) y coordinó la Maestría en Periodismo Digital (febrero 2012 a septiembre 2019), en UDG Virtual, donde es profesora de tiempo completo. Investiga temas relacionados con la relación medios–poder y las transformaciones del periodismo. Ha asesorado 16 proyectos de periodismo digital en México. Es miembro de la Red Latinoamericana de estudios sobre el mundo del trabajo del periodista. Desde octubre de 2017 preside la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi), capítulo Jalisco.

Magdalena Sofía Paláu Cardona es licenciada en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), maestra en Ciencias Sociales con especialidad en Comunicación Social por la Universidad de Guadalajara y doctora en Estudios Científico–Sociales por el ITESO. Es profesora numeraria de esta última institución y colabora como académica en el Departamento de Estudios Socioculturales desde 1997. Coordinó el observatorio Q ITESO, Análisis Crítico de Medios de 2013 a 2017. Colaboró en el equipo coordinador de ETIUS, Observatorio de Comunicación y Cultura de 2017 a 2019 y continúa como asesora de este observatorio. Actualmente es coordinadora del Doctorado en Estudios Científico Sociales. Su trabajo de investigación gira en torno a la historia y estructura de los sistemas de comunicación, la economía política de la comunicación y la cultura, la comunicación política en los procesos electorales y los observatorios de medios. Fue coordinadora de la Red de observatorios de medios de comunicación del Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación (ROM–Coneicc) de 2016 a 2019. Es miembro del Capítulo Jalisco de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) y de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC).

Jorge Enrique Rocha Quintero es director de Integración Comunitaria del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Es licenciado en Sociología por la Universidad de Guadalajara y en Filosofía por la Universidad del Valle de Atemajac. Tiene una maestría en Impactos Territoriales de la Globalización por la Universidad Internacional de Andalucía y es doctor en Estudios Científico–Sociales por el ITESO. Ha colaborado en diferentes programas de medios de comunicación y como
articulista en el Semanario de Guadalajara y en las revistas El Puente y Christus. Es profesor invitado en la Universidad Iberoamericana León.

Acerca de los autores

Yezmin Thomas es periodista mexicana radicada en Estados Unidos y ganadora de 11 premios regionales Emmy. Es egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), y ha colaborado más de 15 años como reportera y productora de noticias para las cadenas Telemundo y Univisión. Además de su trabajo en la televisión, mantiene dos plataformas de educación financiera digitales, una en inglés y otra en español, disponibles en: www.yezminthomas.com y www.asivivomejor.com

Jonathan Ávila es periodista y estudiante de la licenciatura en Sociología por la Universidad de Guadalajara. En julio de 2013 comenzó a trabajar como reportero en la oficina de Guadalajara de Reporte Índigo. Ahí tuvo oportunidad de colaborar también con otros medios, como Radio Centinela y Proceso Jalisco, y realizar colaboraciones semanales con RMX, la revista Clarimonda, de Michoacán, y la extinta revista Punto Rojo. Actualmente es editor de la revista Sur Global, con ensayos sobre el contexto latinoamericano, y colabora con el sitio ZonaDocs. Su interés periodístico está enfocado en temas como medios públicos, publicidad oficial, medio ambiente, violaciones a derechos humanos, derechos reproductivos, violencia contra las mujeres y casos de víctimas de desaparición.

Jaime Barrera Rodríguez tiene una trayectoria de 30 años como periodista de prensa, radio y televisión. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), y tiene una maestría en Comunicación Estratégica por la Universidad Panamericana (UP). Fue reportero de Radio Universidad y Noticentro. Corresponsal del periódico El Norte y Reforma en el occidente del país. Editor fundador del periódico Mural. Director editorial de Grupo Milenio en Jalisco y profesor de periodismo en el ITESO, la Universidad del Valle de Atemajac (Univa) y la UP. Es autor de la columna “Radar”, que se publica en El Informador de lunes a viernes, titular de la segunda emisión de “Líder Informativo” en Megaradio, en el 91.9 de FM, y conductor en el noticiero nocturno de Televisa Guadalajara.

Darwin Franco Migues es doctor en Educación y maestro en Comunicación Social por la Universidad de Guadalajara, donde es profesor e investigador del Departamento de Estudios en Comunicación Social. Es profesor del Departamento de Estudios Socioculturales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores en el Nivel I. Aunado a sus labores académicas trabaja como periodista independiente y se especializa en temas de violencia social y desapariciones. Dirige el medio digital ZonaDocs. Obtuvo el Premio Jalisco de Periodismo en 2014 y 2019.

Luis Antonio González García es estudiante de séptimo semestre en la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Pública del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Actualmente es consejero estudiante del Consejo de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación pública, por segundo año consecutivo. Durante su formación académica se ha especializado en cubrir temas de cannabis, migración, salud pública y sexualidades alternativas. En el semestre de primavera 2019 realizó, con otros colegas, la investigación “Las muertes invisibles: la impunidad en torno a las negligencias médicas en Jalisco”, publicada en ZonaDocs.

José Bernardo Masini Aguilera es doctor en Historia Moderna y Contemporánea por el Instituto Mora; maestro en Lingüística Aplicada por la Universidad de Guadalajara y licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Profesor y asesor del observatorio de medios ETIUS en el Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO. Se especializa en el estudio historiográfico de las relaciones entre el poder político y las figuras mediáticas a través de herramientas como el análisis crítico del discurso. Actualmente es coordinador de Investigación y Posgrado del ITESO. Miembro del Capítulo Jalisco de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) desde su creación en 2008, donde ha colaborado como secretario (2008–2010), como tesorero (2011–2015) y como presidente (2015–2017). Entre 2017 y 2019 fue miembro del nodo Jalisco de la organización Wikipolítica.

Frida V. Rodelo es doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara y profesora de la Licenciatura en Comunicación Pública y de las maestrías en Comunicación y en Ciencias Sociales de la misma institución. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Integrante de la Red Nacional de Investigación en Estudios sobre Periodismo Worlds of Journalism. Coordinó el monitoreo de la cobertura de radio y televisión de las campañas electorales locales de Jalisco de 2018.

Esperanza Romero Díaz tiene una trayectoria de más de 30 años como periodista de prensa y radio. Fue reportera en los diarios El Financiero, Siglo 21, Público, Proceso Jalisco y editora en La Crónica Hoy. Fue conductora del programa “Punto de Partida” y del informativo “Al aire” del Grupo Megaradio, en el noticiero “Antena Noticias”, y desde 2016 es conductora del programa “Política en Directo” en Radio Metrópoli. Es fundadora del portal Partidero. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y desde 2015 es profesora de periodismo en esta casa de estudios. A lo largo de su carrera profesional ha sido merecedora de premios nacionales y locales por su trabajo de investigación periodística.

Cristina, la de los paliques

Bernardo Masini Aguilera

 

Dice Luis González y González que un buen historiador no solo debe ser ratón de biblioteca, sino también rata de archivo (2009). La materia prima del historiador está inmersa en cajones llenos de papeles, o bien en este caso, entre los cachivaches que dejó Cristina Romo en su casa, o en carpetas de argollas celosamente archivadas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Ser ratón de biblioteca es un rasgo relativamente común para quienes hacen vida académica, pero ser rata de archivo (entiéndase por ello caer en la tentación de sustraer para sí documentos que nadie parece valorar, pero que para el investigador son tesoros simbólicos) es quizá el diferenciador clave de los seguidores de Clío. Lo anterior viene a cuento por la sensación que me acompañó cuando Cristina Rosell Romo me permitió hurgar entre las cosas de su mamá, o cuando Enrique Páez Agraz, director del Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO, me confió generosamente la carpeta marcada con el expediente de empleada número 11417.

Personalmente, conocí a Cristina primero por los paliques[1] que escribía en el diario Público; luego porque algunos compañeros de mi generación en Ciencias de la Comunicación hablaban de lo exigente que era su profesora de Comunicación Escrita, y finalmente en persona, cuando había cursado más de la mitad de mi carrera. Para cuando coincidimos por primera vez ya había idealizado a la maestra cuidadosa del lenguaje, que escribía con humor fino en el periódico y a la que muchos compañeros —y también algunos profes— miraban con un respeto que rayaba en el miedo. Un buen amigo dijo alguna vez que Cristina era exigente, pero que no le iba mal con ella a quien tuviera ganas de hacer bien las cosas. Que en su clase se podía aprender mucho más que en una materia promedio y que era una gran charlista. Ergo, se me cocían las habas por tomar clase con ella. Finalmente pude inscribir Legislación de la comunicación en el otoño de 2001 y no solo corroboré todo lo que había leído y escuchado, sino que gané a una mentora y a una amiga entrañable.

Es imposible dar cuenta de la trayectoria profesional de Cristina en unas cuantas páginas sin cometer omisiones injustas… o hasta groseras. Por ello conviene una disculpa a priori con quienes la conocieron e identificarán serias lagunas. Pero más me interesa disculparme con quienes no la conocieron por delinear aquí apenas un esbozo sobre su persona, a todas luces insuficiente para dimensionar cuántos corazones y cuántas mentes logró moldear, dentro y fuera de las aulas universitarias.

Si bien Cristina no era jalisciense, a este estado y a su capital entregó la mayor parte de su legado. Era hija de Carmelita Gil y de Eduardo Romo, a quien su trabajo como gerente de banco exigió mudarse con su familia varias veces. Eso hizo que Cristina naciera en Pachuca, aunque para la adolescencia ya se había asentado en la Ciudad de México. No parece casualidad que ahí cursara la secundaria y la preparatoria en el Colegio Ignacio L. Vallarta. Su escuela tenía el nombre del que para muchos ha sido el más preclaro de los jaliscienses. Apenas había concluido sus estudios en la Universidad Iberoamericana cuando, de la mano de su esposo, Juan Pablo Rosell, decidieron probar suerte en Guadalajara. Corría 1969 cuando la joven egresada de la carrera de Ciencias y Técnicas de la Información llegó al ITESO, donde apenas dos años antes se había creado la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación.

El sino de su trayectoria fue la vocación de pionera. En el plano nacional fue una de las primeras estudiantes de esa carrera novedosa y audaz que buscaba, en palabras del P. José Sánchez Villaseñor, S.J., “someter la técnica al espíritu”; trascender la creación de intelectuales que fueran “un sabio de gabinete, al margen de la vida, espectador impasible en torre de marfil, desvinculado de la comunidad” (Sánchez Villaseñor, 1960). Eran años en que había que ser valiente para inscribirse en una licenciatura nueva, con un objeto socioprofesional que la sociedad mexicana de mediados del siglo XX no había comprendido aún, pero que Cristina abrazó y ayudó a colocar entre los jaliscienses.

En la escuela de Comunicación del ITESO convivió con los “padres fundadores” y dio clases a prácticamente todas las generaciones de estudiantes entre 1969 y 2009, cuando se jubiló. Se especializó en todos los menesteres relacionados con la producción radiofónica, no solamente en su dimensión técnica sino incluso en la política. Fue una ardua impulsora del reconocimiento legal y jurídico de las radiodifusoras comunitarias. Su libro La otra radio. Voces débiles, voces de esperanza, abrió brecha en todo el país sobre este tema históricamente relegado por el discurso oficial, y opacado por las dimensiones de la industria de la radiodifusión comercial. Eran tiempos en los que la normativa relacionada con los medios de comunicación en lo particular, y el derecho a la información en lo general, limitaba su ámbito de discusión a unos cuantos legisladores federales, y uno que otro universitario en la capital del país. La docencia y el activismo de Cristina fueron un fuerte aliciente para que más personas conocieran sus derechos y se enteraran de los entuertos que impedían —todavía impiden— el cabal cumplimiento de los artículos 6º y 7º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, relativos al derecho a la información y a la libertad de expresión.

En el ITESO fue un ejemplo y una inspiración para quienes convivimos con ella, por su fe en una universidad que era más un proyecto que una realidad cuando llegó a finales de los sesenta. Entre 1978 y 1981 fue directora de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. También fue la primera mujer en la historia de la universidad en ocupar una dirección estatutaria: la que entonces se denominaba Extensión Universitaria (hoy Dirección de Relaciones Externas) entre 1982 y 1990. La equidad de género fue una de sus luchas permanentes y cotidianas. La había marcado una anécdota de su juventud, en su primer intento por inscribirse a Ciencias y Técnicas de la Información en la Ibero. A las primeras de cambio le negaron el ingreso porque “ya estaba cubierta la cuota de mujeres”. No es difícil explicar que a partir de entonces pugnó sin tregua en todos los escenarios en que le fue posible para que las mujeres y los hombres gozáramos de las mismas oportunidades. Por eso no es extraño que en 1993 haya sido la primera mujer a la que el ITESO reconoció como profesora emérita, máxima distinción que otorga la institución.

Consciente de que el ITESO puede ser esa torre de marfil a la que aludía el padre Sánchez Villaseñor, Cristina siempre procuró la incidencia extramuros, y animó a sus pares a hacer lo propio. La enseñanza de las ciencias de la comunicación no podía circunscribirse a los talleres, las cabinas y las aulas propias. Ella sabía que era necesario conocer lo que se hacía y se enseñaba en otras universidades, públicas o privadas. Por ende, a nadie extraña encontrar su nombre entre los fundadores del Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación en Ciencias de la Comunicación (Coneicc), que nació en 1976 y tiene al ITESO entre las nueve universidades visionarias. Hoy el organismo congrega a 74 instituciones de educación superior en la reflexión sobre este campo profesional. Su creación sirvió también para identificar una necesidad más: la de entablar un diálogo propositivo con los colegas latinoamericanos. En buena medida se debió al empuje del Coneicc, y de Cristina, que en octubre de 1981 naciera la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (Felafacs).

Su inquietud por el buen entendimiento de la función social de los medios de comunicación la animó a ser fundadora y presidenta del primer consejo consultivo que tuvo el Sistema Jalisciense de Radio y Televisión (SJRTV) en 1993. El 2 de diciembre de ese año presidió la primera sesión de este organismo colegiado, para cuya creación contó con el apoyo del entonces secretario estatal de Cultura, Juan Francisco González Rodríguez. Fue un consejo impetuoso, por cuyos oficios se logró trasladar la antena del Sistema al Cerro del Cuatro, lo que dio lugar a una mejora sustancial en la calidad de la recepción del Canal 7 en los aparatos receptores de los tapatíos. Con la llegada de Alberto Cárdenas Jiménez a la gubernatura de Jalisco (1995–2001) el SJRTV fue recolocado en la Dirección General de Comunicación Social y cayó en un letargo que dio lugar a la disolución de ese primer consejo consultivo en 1996.

En el mapa nacional, animada por Beatriz Solís Leree, su amiga y colega de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, Cristina participó en la fundación de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) en 2001. Esta organización logró un pronto posicionamiento al congregar a periodistas, intelectuales y profesionales de la comunicación en torno a la lucha por la democratización de los medios, la transparencia, y en general, todo el andamiaje legal relacionado con el derecho a la información en México. En la Amedi no solo formó parte del consejo consultivo, sino que a sus afanes y a su liderazgo se debió la creación del Capítulo Jalisco, que celebró su primera sesión de trabajo el 5 de marzo de 2008. Era la presidenta en funciones de esta organización cuando se jubiló del ITESO, en julio de 2009.

Sus compañeros de la Amedi reconocemos en ella a una mentora, una especie de centro de gravedad y brújula de nuestras causas. Por ello su partida repentina nos dejó con una incómoda sensación de orfandad. Nos repetía con frecuencia que no podemos cansarnos, por inútil que a veces parece la lucha contra los poderes, fácticos o políticos. Lo decía con la autoridad que corresponde a quien bregó por el derecho a la información durante más de cincuenta años. Con tales credenciales sus colegas más jóvenes no podíamos sentirnos desalentados solamente porque algún político se negaba a contestar nuestras interpelaciones. Cristina exigía, pero no pedía a nadie lo que estuviera fuera de su alcance. A los funcionarios públicos o a los empresarios mediáticos les exigía aquello a lo que están obligados para que la ciudadanía cuente con información suficiente y de calidad. A sus colegas y alumnos nos exigía poner los talentos y las capacidades propias al servicio de quienes las necesitaran. Pero en la misma proporción también reconocía a quien hacía bien las cosas, fuera una salsa boloñesa o una iniciativa de ley.

El Diccionario de uso del español de María Moliner define la palabra palique como una conversación sin trascendencia. Ese fue el nombre modesto que eligió para su columna en Público. No creo ser el único que comenzó a admirarla —incluso a quererla antes de conocerla en persona— a raíz de esas publicaciones de sabio sentido común y grácil manejo del lenguaje. Cristina, la de los paliques, era también la de la mente preclara y, sobre todo, la del corazón generoso. Cuando murió su esposo Juan Pablo, mejor conocido como Rafael del Barco por el seudónimo con el que firmaba sus columnas gastronómicas, Lupita Morfín escribió en El Informador que “Juan Pablo era un hogar ambulante y, en muchos sentidos, un refugio, una reserva de humanidad” (Morfín, 2011). Doy fe de cada una de las palabras de Lupita pues Juan Pablo fue, ciertamente, un hogar y un refugio. Pero los hogares se vuelven acogedores por quienes los habitan, y ahí estuvo siempre Cristina en primer lugar, incluso en los años en que Juan Pablo ya no estaba presente. Anfitriones espléndidos, amenísimos conversadores y mentores admirables. Nos dejan la tarea de ser agradecidos, generosos y comprometidos, como lo fueron ellos hasta el último día.

 

Referencias

González y González, L. (1988 / 2009). El oficio de historiar. Zamora: El Colegio de Michoacán.

Moliner, M. (1967 / 2007). Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos / Colofón.

Morfín, G. (2011, 7 de enero). Juan Pablo Rosell. El Informador. Recuperado de https://www.informador.mx/Mexico/Juan-Pablo-Rosell-20110107-0205.html

Sánchez Villaseñor, J. (1960). Carta del Dr. José Sánchez Villaseñor, fundador de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Recuperada de la página
we de los exalumnos de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Iberoamericana: https://
signumuia.wordpress.com/category/departamento-de-
comunicacion/

 

[1] “Palique” era el nombre de la columna que publicaba Cristina Romo en el diario Público entre finales de los años noventa del siglo XX y los primeros años del siglo XXI.

Guillermo García Oropeza (1937–2019)

Graciela Bernal Loaiza

 

Guillermo García Oropeza nació en Guadalajara, Jalisco, el 25 de junio de 1937. Su infancia transcurrió en el Barrio de Mexicaltzingo cerca de la vieja estación del ferrocarril. Hizo sus estudios de primaria en el Colegio Cervantes, la secundaria y preparatoria en escuelas públicas. En 1960 ingresó a la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara y posteriormente realizó estudios de postgrado en urbanismo en universidades de Estados Unidos y Holanda. Se desempeñó como profesor en las escuelas de Artes Plásticas, Arquitectura y Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, además fue director de la Escuela de Artes Plásticas y director de Planeación en esa casa de estudios, donde coordinó las obras Arquitectura para la educación superior y Piensa y trabaja; dirigió la Galería Municipal de Guadalajara durante dos trienios y el Departamento de Bellas Artes del Gobierno del Estado de Jalisco. Fue asesor del subsecretario de Educación Superior, en la Secretaría de Educación Pública, y director general del Centro Regional de Construcciones Escolares para América Latina (Conescal) de la Ciudad de México.

Supo combinar sus tareas docentes, de servicio público y de promoción cultural con su prolífica producción editorial. Publicó más de 44 libros, entre los que destacan:

Encuentro en Ámsterdam (1973); Guía informal de Guadalajara (1974); Murales de Jalisco (1976); La balada de Gary Cooper (1977); Viaje mexicano (1979); Guadalajara, sus plazas, parques y jardines (1980); Luis Barragán (1980); Ignacio Díaz Morales (1980); Facultad de Arquitectura 1948–1983 (1983); Guadalajara y sus caminos al mar, en colaboración con José Rogelio Álvarez (1984); Mi estimado y fino amigo (1986); Medias verdades (1987); México City, en colaboración con Karl Muller (1987); Deja contarte Guadalajara (1987); Devoción de Arreola (1987); El jardín de la historia (1988); Homenaje a Camilo Cela (1990); Jalisco, una invitación a su microhistoria (1990); Un estilo de México: ensayos de Occidente (1998) y Alfonso de Lara Gallardo: el último artista religioso (2004) (“García Oropeza”, s.f.).

Colaboró como columnista en los diarios El Occidental, El Informador, Siglo 21 y Mural, así como en las revistas literarias de Clave, Coatl y Summa, de Guadalajara. También en revistas y periódicos de la Ciudad de México como Siempre, Proceso, Diálogos, del Colegio de México, y la de Bellas Artes, y en los diarios La Jornada, El Día, Excélsior y Los Universitarios. Además tuvo espacios en la radio y la televisión local. La Enciclopedia histórica y biográfica de la Universidad de Guadalajara indica que:

En colaboración con otros autores escribió: “Tres hombres míticos del Hospital de Belén” en Memoria del Bicentenario 1792–1992. Historia y medicina en el Hospital Civil de San Miguel de Belén de Guadalajara (1993); “Luis González, sabio de la tribu” en Pueblo en vilo, la fuerza de la costumbre. Homenaje a Luis González y González (1994); “Introducción a Guadalajara” en Guía arquitectónica esencial. Zona Metropolitana de Guadalajara (2005); “La construcción de un arquitecto” en Gonzalo Villa, arquitecto, restaurador, acuarelista (2007), entre otros (“García Oropeza”, s.f.).

Fue conferenciante en Estados Unidos, en países de Europa y en ciudades del territorio nacional.

En su larga trayectoria obtuvo diversos reconocimientos, entre los cuales destacan el Premio Jalisco de Literatura de 1964, el Premio Elías Sarquís de 2005, la venera del Seminario de Cultura Mexicana —corresponsalía Guadalajara— en 2006, la medalla José Clemente Orozco; en 2008 se le dedicó la Xl Feria Municipal del Libro de Guadalajara; en 2016 recibió el reconocimiento Alfredo R. Plascencia del Seminario de Cultura Mexicana (“García Oropeza”, s.f.).

En 2017 el Ayuntamiento de Guadalajara le entregó la Medalla “Ciudad de Guadalajara” y un día después recibió un reconocimiento del Congreso del Estado por trayectoria en los campos de la arquitectura, la academia, la literatura y el periodismo y por su contribución en la vida y la cultura local (Pérez, 2019). Al recibir esta distinción dijo: “El premio de hoy no debe ser para mi persona, sino para esos libros que escribí sobre Guadalajara, Jalisco, y México, así como algunas invenciones menores. Esos libros son misteriosa y claramente una obra colectiva” (“Fallece el cronista”, 2019).

Guillermo García Oropeza murió el 28 de agosto a la edad de 82 años. Un escritor que supo amar, comprender y narrar a la ciudad, sus calles y su gente: “Yo soy un tapatío de maceta porque mi padre era zamorano y mi madre mazatleca, no tengo raíces jaliscienses y tengo por tanto una nostalgia de Jalisco. Para mí, La feria junto con Pedro Páramo, El llano en llamas y los libros de Yáñez, son la introducción al idioma de Jalisco. Soy muy afecto a los “jalisciensismos”, tanto rurales como urbanos. Es una lengua que compartimos con Michoacán, Nayarit y Colima en muchas cosas” (“Guillermo García”, 2019). Descanse en paz.

 

Referencias

Fallece el cronista Guillermo García Oropeza (2019, 29 de agosto). El Informador. Recuperado de https://www.informador.mx/jalisco/Fallece-el-cronista-Guillermo-Garcia-Oropeza-20190829-0020.html

García Oropeza, José Benjamín Guillermo (s.f.). En Enciclopedia histórica y biográfica de la Universidad de Guadalajara. Tomo quinto. Los universitarios contemporáneos, 1925–2017. Recuperado de http://enciclopedia.udg.mx/biografias/garcia-oropeza-jose-benjamin-guillermo

Pérez, R. (2019, 28 de agosto). Fallece Guillermo García Oropeza. NTR Guadalajara. Recuperado de https://ntrguadalajara.com/post.php?id_nota=133301

Guillermo García Oropeza (2019, 28 de octubre). Gaceta UdeG. Recuperado de http://www.gaceta.udg.mx/guillermo-garcia-oropeza/

Toño Rollos (1957–2019)

Graciela Bernal Loaiza

 

Antonio Muñoz González, mejor conocido por sus radioescuchas como “Toño Rollos” o “Toño Muñoz”, nació en Guadalajara, Jalisco, en 1957. Su presencia en la radio universitaria comenzó en 1990 en el programa “El Despeñadero”, producido por Alfonso Martínez, quien un año antes, el 21 de enero de 1989, estrenó este proyecto radiofónico. “El Despeñadero” es hasta la fecha un “programa dedicado a la escena metalera local como mundial […] explora las diversas evoluciones del rock pesado o metal. Presentando novedades, entrevistas, información, cortesías, comentarios y ‘La ventana al pasado’ una sección dedicada al heavy metal. Variada programación de la música más obscura del planeta y los subgéneros del metal” (El Despeñadero, s.f.). Este programa es considerado el más longevo de la radio universitaria y se ha configurado en un referente de conocimiento sobre la historia y transformaciones del rock pesado producido en diferentes latitudes del mundo. Toño Muñoz, durante casi tres décadas, estuvo al frente del micrófono todos los viernes de las 10 de la noche a la una de la madrugada, y los domingos de las 11 de la mañana a la una de la tarde en el 104.3 FM. Dentro del marco de celebración por el vigésimo segundo aniversario del programa, Alfonso Márquez recordó que “la labor siempre ha sido darle a la gente lo mejor de la música y tratar temas que la radio comercial jamás hubiera transmitido, como el diablo, la guerra, la destrucción de la economía, la tristeza, la tolerancia, el desamor, el ocultismo, el paganismo, que a final de cuentas es el grito del metal”. Agregó que el programa “ha sido referencia para entender lo que sucede en la escena musical del mundo actual, donde la característica principal es la sensación musical, el humor de Antonio Muñoz, lo guarro, el contenido social y la inclusión de todos los rangos sociales por una misma causa, la música” (Preciado, 2011).

Querido y admirado por sus radioescuchas, Toño Muñoz, después de luchar contra una enfermedad terminal, falleció el 8 de julio.

En palabras de Alfonso Martínez, Toño “fue un conductor con gran sentido del humor y con gran capacidad para entender el ambiente de la música subterránea y alternativa, para llegar a los jóvenes de una manera orgánica. Hay un gran legado porque en su momento apostamos por apoyar un género musical que fue muy desdeñado en su principio y con el pasar del tiempo las generaciones se han beneficiado con esta cultura musical a la que apostó El Despeñadero; transmitimos un género que ha sido políticamente ignorado, ese es el gran legado que se ha desparramado por la radio a lo largo de 30 años” (Pérez, 2019).

Toño Muñoz, el conductor que supo comunicarse con sus audiencias, que saludaba cariñosamente a su público de las colonias populares, de los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara, de la entidad y del mundo, quien decía que la vida estaba llena de curvas y precipicios, será recordado por su público, por aquellos a quienes les gusta treparle a la música metalera. A través de su trabajo en la difusión y promoción del rock pesado, logró contribuir en el conocimiento y disfrute de las aportaciones que este género musical ha dado al mundo.

 

Referencias

El Despeñadero (s.f). Radio Universidad de Guadalajara. Recuperado de https://udgtv.com/radioudg/
guadalajara/el-despenadero/

Pérez, R. (2019, 8 de julio). Fallece conductor de Despeñadero. El Norte. Recuperado de https://www.elnorte.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?__rval=1&urlredirect=https://www.elnorte.com/fallece-conductor-de-despenadero/ar1718143?referer=–7d616165662f3a3a6262623b727a7a7279703b767a783a–

Preciado, E. (2011, 23 de noviembre). El despeñadero seguirá siendo voz de la conciencia social y musical. Recuperado de https://www.udg.mx/es/noticia/el-despenadero-seguira-siendo-voz-de-la-conciencia-social-y-musical

Don Luis Sandoval Godoy (1927–2019)

Graciela Bernal Loaiza

 

Don Luis Sandoval Godoy, como se le conocía, fue escritor, ensayista, cronista, editor y periodista. Nació en Teúl, Zacatecas, el 5 de marzo de 1927. Hizo sus estudios de primaria y secundaria en su estado natal. Llegó a Guadalajara a los 17 años para continuar su formación en el Seminario Diocesano donde estudió latín, Humanidades y Filosofía. Su carrera profesional la inició en el periódico El Occidental, y después pasó a formar parte del equipo de periodistas del diario El Informador, donde laboró durante más de 50 años. En ese periódico fue reportero, articulista, editorialista, columnista, jefe de corresponsales y desde 1964 coordinó el suplemento cultural dominical. En la sección editorial de ese diario colaboró con sus columnas “En dos por tres” y “Refranes mexicanos”. Su pueblo natal lo declaró Hijo Distinguido; el Gobierno del Estado de Jalisco le otorgó el premio Estatal de Literatura en la Especialidad de Cuento, y el Galardón “Emisario” de Periodismo en la categoría de Trayectoria; fue maestro de periodismo en el Instituto Superior Autónomo de Occidente, ISAO, hoy Universidad del Valle de Atemajac; programador de música clásica en la XEBA, del Grupo Radio Comerciales; fue el primer galardonado con el Premio Católico al Comunicador “José Ruiz Medrano” otorgado por la Arquidiócesis de Guadalajara; el Patronato de las Fiestas de Octubre le concedió la Pluma de Plata; la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara le concedió el Reconocimiento como Escritor; el Ayuntamiento de Guadalajara lo agregó a su Cuerpo Colegiado de Cronistas y le impuso su nombre a una de las Ferias Municipales del Libro; el Sistema Jalisciense de Radio y Televisión lo condecoró en sus 50 años de Escritor (Parada, 2019). De 1968 a 1970 fue maestro de Literatura Universal en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara. De 1992 a 1994 fue secretario general de la Sociedad de Geografía y Estadística y del Centro de Estudios Históricos Fray Antonio Tello (Hernández, 2018). Con más de 60 libros de su autoría, un buen número de ellos los dedicó a narrar historias alrededor de los personajes que participaron en la Guerra Cristera (1926–1929). Murió el 20 de junio a los 92 años. La noticia de su partida provocó artículos y notas periodísticas en las que se valoraron ampliamente sus obras por revelar las tradiciones de Jalisco, la historia de la ciudad de Guadalajara y de sus personajes. En una entrevista que se le hizo en 2016 el escritor compartió cómo fue su incursión en la literatura, y dijo: “Yo vine a las letras en el medio periodístico; en mis mocedades, dentro de un diario local recibí la encomienda de atender a los corresponsales del periódico; estos, asignados en la mayoría de los pueblos importantes, mandaban por correo información de los hechos locales, y yo revisaba, ordenaba y a veces rehacía aquella información. Esto me acercó a la gente del pueblo y a los pueblos, su vivir, sus anhelos, sus demandas; así me involucré hondamente al sentir popular en todos sus matices” (Vázquez, 2019). Don Luis Sandoval Godoy, quien en su texto “El viejo”, de la antología de cuentos Siga la flecha, escribió: “Yo llevo más de 60 años de cargar la muerte dentro de mí: conmigo nació y se vino madurando poco a poco sin que los demás lo notaran; así despacito como se madura la fruta” (Cobián, 2019), y
así fue, la muerte lo preparó lentamente y él estuvo listo al amanecer del día de Corpus Christi.

 

Referencias

Cobián, Felipe (2019, 20 de junio). Muere el escritor y periodista Luis Sandoval Godoy. Recuperado de https://partidero.com/muere-el-escritor-y-periodista-luis-sandoval-godoy/

Hernández, E. (2018, 22 de octubre). Luis Sandoval Godoy. Enciclopedia de la Literatura en México. Recuperado de http://www.elem.mx/autor/datos/1000

Parada T. José de Jesús (2019, 1 de julio). Don Luis Sandoval Godoy. Calló otro gran exponente del habla del pueblo. Semanario Arquimedios. Recuperado de http://www.arquimediosgdl.org.mx/iglesia-en-
guadalajara/don-luis-sandoval-godoy-callo-otro-gran-exponente-del-habla-del-pueblo/

Vázquez, Enrique (2019, 21 de junio). Murió Luis Sandoval Godoy. Milenio. Recuperado de https://www.milenio.com/cultura/muere-el-escritor-luis-sandoval-godoy